105.203 víctimas por enfrentamientos ELN y disidencias en Catatumbo, Norte de Santander

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La región del Catatumbo, en el Norte de Santander, ha registrado 105.203 personas victimizadas por los intensos enfrentamientos entre el ELN y el Frente 33 de las disidencias de las Farc, conocidos como EMBF, entre el 16 de enero y el 7 de diciembre de 2025, según el informe «Catatumbo: Persistencia de la guerra y anhelos de paz» presentado por la Defensoría del Pueblo en Tibú. Iris Marín, defensora del Pueblo, entregó el documento que revela una crisis humanitaria sin precedentes, con epicentro en este municipio, donde la ruptura de un equilibrio armado ha desatado desplazamientos masivos, confinamientos, ataques con drones y minas antipersonal.

La confrontación se inició el 16 de enero de 2025 en el kilómetro 25 de Tibú, tras el asesinato de la familia López Durán, lo que rompió un pacto informal de no agresión basado en el reparto de rentas ilegales del narcotráfico, motor principal de la violencia. Esta situación ha generado consecuencias masivas en un corto tiempo, con 101.587 personas en desplazamiento forzado, 7.777 amenazadas de muerte y 3.772 en confinamiento, solo en la primera semana de Tibú se confinaron 28.848 personas que adaptaron rutinas con refugios improvisados ante el desabastecimiento de alimentos y medicamentos.

Cifras que evidencian la magnitud de la tragedia

El informe detalla 394 ataques con drones entre abril de 2024 y el 21 de diciembre de 2025, de los cuales 275 ocurrieron solo en 2025, causando la muerte de dos menores de 18 años y 24 miembros de la fuerza pública, además de 43 civiles y 265 uniformados heridos. Entre las afectaciones se cuentan homicidios, retenciones forzadas, cuerpos en vías públicas y, trágicamente, cinco de los firmantes del Acuerdo de Paz entre las primeras víctimas, junto con violencia extrema contra mujeres y menores, incluyendo el pago con el cuerpo y reclutamiento forzado de niños en zonas rurales. Los desplazamientos se han dado en motocicletas, caravanas, buses, camiones y evacuaciones aéreas, mientras las bombas caen del cielo y las minas estallan en el suelo, como describe el documento.

«Hoy cumplimos el primer de esos hechos. Unos hechos que marcan la historia no solo del Catatumbo, marcan la historia de nuestro país.»

Iris Marín, defensora del Pueblo

«Este ataque no quedará impune. Vamos a defendernos con toda la fuerza que tenemos.»

Frente 33, comunicado

La Defensoría del Pueblo califica la situación con extrema preocupación, ya que la crisis humanitaria persiste pese a los anhelos de paz de las comunidades, dejando un panorama de guerra persistente en el Catatumbo que exige respuestas urgentes del Estado y la sociedad para mitigar el sufrimiento de miles de familias atrapadas en este ciclo de violencia.

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