El Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) declaró una Minga Humanitaria permanente en respuesta a los atentados con explosivos ocurridos en la vía Panamericana, que dejaron un saldo trágico de 12 personas fallecidas y más de 27 heridos entre la noche del 24 y el 25 de abril. Los ataques se registraron en los sectores de Pan de Azúcar, en Mercaderes, durante la noche del jueves, y en El Túnel, en Cajibío, a la una de la tarde del viernes, donde artefactos explosivos instalados en las vías de tránsito vehicular causaron estragos entre la población civil, incluyendo trabajadores, comuneros y transeúntes ajenos al conflicto armado.
En el primer atentado, siete personas resultaron heridas graves, entre ellas un menor, y dos más quedaron en estado delicado, afectando directamente a 45 comuneros del resguardo La Aguada-San Antonio. El segundo ataque elevó la cifra de fallecidos a 12 y dejó más de 20 heridos adicionales, sumando un total superior a las 27 personas lesionadas en medio de una crisis de seguridad que azota al Cauca, con ataques a civiles, retenes ilegales, asesinatos selectivos, amenazas y reclutamiento forzado de menores en municipios como Santander de Quilichao, Corinto y Caloto.
Condena y exigencias del CRIC ante la violencia
El CRIC rechazó enérgicamente estos hechos violentos, que forman parte de un panorama de riesgo incrementado por la presencia de múltiples actores armados en los territorios indígenas, donde también se reporta amedrentamiento a las comunidades en sus actividades de defensa territorial. Estos sucesos ocurren en una coyuntura electoral marcada por restricciones al acceso de organismos de derechos humanos y del Ministerio Público.
“Condenamos este acto de extrema crueldad contra la población civil (…) que ajenos al conflicto sufren las consecuencias de proyectos de muerte que pretenden justificarse bajo discursos políticos”.
Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC)
La organización indígena exigió al Gobierno Nacional y a la Fiscalía General de la Nación medidas inmediatas de protección para las comunidades, así como investigaciones prontas, imparciales y transparentes para identificar y sancionar a los responsables. Además, hicieron un llamado a los actores armados y a organismos internacionales a respetar la vida y la autonomía de los pueblos indígenas.
“La instalación de artefactos explosivos en una vía pública transitada por población civil (…) constituye una grave violación de los derechos humanos y del Derecho Internacional Humanitario”.
Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC)
“Exigimos a la Fiscalía (…) resultados prontos, imparciales y transparentes para identificar y sancionar a los responsables”.
Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC)
En su pronunciamiento, el CRIC subrayó que sus territorios no son botín de guerra y demandó el respeto absoluto a la vida, la autonomía y los procesos organizativos indígenas, en un contexto donde la Minga Humanitaria permanente busca visibilizar y contrarrestar estas agresiones sistemáticas contra la población civil.
“Nuestros territorios no son botín de guerra. Exigimos el respeto absoluto a la vida, a nuestra autonomía y a los procesos organizativos”.
Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC)












