En el departamento de Antioquia, durante todo el año 2025, se registró únicamente una operación contra cultivos ilícitos en el municipio de Amalfi, la cual terminó de manera trágica con la muerte de 13 policías nacionales en un ataque perpetrado por grupos armados. Esta acción, liderada por la Policía Nacional en coordinación con la Gobernación de Antioquia, consistió en una aspersión manual de los cultivos de coca, pero fue interrumpida violentamente en medio de las más de 23.000 hectáreas de esta planta sembradas en la región, según lo reveló Luis Martínez, secretario de Seguridad departamental.
El incidente en Amalfi pone de manifiesto la compleja situación de seguridad en zonas rurales de difícil acceso, donde las disputas territoriales por el control de corredores y economías ilícitas entre el ELN, las disidencias de las Farc y el Clan del Golfo han limitado severamente la presencia estatal y las acciones de erradicación o sustitución de cultivos. Un reporte de la Gobernación de Antioquia, difundido vía Blu Radio, alerta sobre la falta de operativos y su relación directa con el incremento de la violencia en estas áreas, destacando que esta fue la única actividad de este tipo conocida en el año.
Escasos avances en erradicación y sustitución voluntaria
A pesar de la magnitud del problema, con 23.000 hectáreas de coca bajo cultivo, solo se llevó a cabo esa única operación en 2025, lo que contrasta con los esfuerzos de sustitución voluntaria impulsados por la Dirección de Sustitución de Cultivos de la Agencia de Renovación del Territorio. Hasta el 10 de diciembre de ese año, se reportaron 1.923 hectáreas en procesos de sustitución en municipios como Anorí con 516 hectáreas, Briceño con 322, Cáceres con 326, Ituango con 225 y Tarazá con 534 hectáreas. Estos programas, que incluyen el PNIS y RenHacemos, reciben seguimiento continuo por parte de las autoridades departamentales para coordinar acciones con el Gobierno nacional.
«Esa es la única actividad que yo como secretario de seguridad tuve conocimiento y eso por el hecho que se presentó. Lo único que sí tengo que dejar claro es que el departamento tiene más de 23.000 ha de coca sembradas. Aquí el Gobierno nacional no ha hecho absolutamente nada para acabar con ese flagelo.»
Luis Martínez, secretario de Seguridad de Antioquia
La denuncia de Martínez subraya la urgencia de una mayor intervención estatal para combatir el narcotráfico y la violencia asociada, en un contexto donde la ausencia de operativos efectivos perpetúa el dominio de los grupos armados ilegales y frena los procesos de paz territorial en Antioquia.

















