Durante el gobierno de Gustavo Petro, que se extiende desde agosto de 2022 hasta febrero de 2026, más de 134.000 hogares en Colombia abandonaron el proceso de compra de vivienda nueva, lo que representa un aumento del 70% en comparación con los 79.401 desistimientos registrados en el periodo de Iván Duque, de enero de 2019 a julio de 2022. Según datos de Camacol y la plataforma Cordenada Urbana, este fenómeno se concentró principalmente en las viviendas de interés social (VIS), con 102.356 unidades afectadas, un incremento del 130% frente al gobierno anterior, mientras que en el segmento no VIS los desistimientos fueron de 32.374, una disminución del 7,5% respecto a los 35.004 de Duque.
El gremio constructor, liderado por su presidente Guillermo Herrera, y expertos como Mauricio Torres Romero, gerente de Ciencuadras.com, atribuyen esta tendencia a modificaciones en los subsidios habitacionales, el alza de los precios de las VIS hasta un máximo de 262 millones de pesos en las grandes ciudades —equivalente a 150 salarios mínimos y 49 millones más que el año anterior—, el aumento de las tasas de interés y los costos de construcción. Factores como la suspensión del programa Mi Casa Ya desde diciembre de 2024 y el alza del salario mínimo del 23,7% en 2026 han agravado la situación, especialmente en grandes ciudades y Antioquia, donde se reportan caídas en ventas, lanzamientos e iniciaciones de vivienda.
Presión en el mercado de arriendos y retroceso en la producción
La producción de viviendas ha caído a 115.000 unidades anuales, frente a las 200.000 de 2022, mientras que se crean 390.000 nuevos hogares al año, lo que ha desviado la demanda hacia el arriendo. En 2025, los arriendos de casas subieron un 9,5% y los de apartamentos un 7,5%, con un canon mediano que aumentó un 10,9% en el primer semestre. Por primera vez, hay más hogares en arriendo —7,3 millones— que en propiedad —7,1 millones—, con una baja vacancia y un auge de apartaestudios que representan el 5,7% del mercado. Además, el sector ha retrocedido más de una década en iniciaciones de vivienda, con caídas del 11% en ventas y lanzamientos, y del 40% en iniciaciones durante enero y febrero de 2026, sumando 33 meses de descensos continuos. El riesgo de un decreto de desindexación de las VIS del salario mínimo amenaza con paralizar 132.000 viviendas por 27 billones de pesos, de las cuales 15.000 —el 37%— están en Antioquia.
«Este fenómeno ha actuado como una fuente directa hacia el mercado de alquiler. Al no poder concretar la compra, las familias se quedan en arriendo y eso genera una demanda represada.»
Mauricio Torres Romero, gerente de Ciencuadras.com
El impacto de la pandemia en el periodo de Duque contextualiza las cifras anteriores, pero las suspensiones recientes en la asignación de subsidios Mi Casa Ya y la incertidumbre alrededor del proyecto de decreto de desindexación han profundizado la crisis, afectando no solo a compradores potenciales sino al dinamismo del sector constructor en todo el país.












