14% de empresas colombianas cambian salarios integrales a ordinarios por alza del 23% al SMLV en 2026

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El anuncio del aumento del 23% en el Salario Mínimo Legal Vigente para 2026, decretado por el Gobierno nacional a finales de 2025, ha generado un impacto significativo en el sector empresarial colombiano, donde el 14% de las compañías han optado por trasladar los salarios integrales a ordinarios, según un estudio realizado por la Federación Colombiana de Gestión Humana (Acrip). Este análisis, liderado por Juan Carlos Ramírez, presidente de Acrip, y basado en la participación de más de 200 organizaciones de diversas regiones y tamaños del país, revela que las empresas están implementando cambios en sus nóminas, como recortes de gastos, medidas de austeridad y la adopción de automatización mediante inteligencia artificial para mitigar el efecto financiero del alza salarial.

Los ajustes en las estructuras salariales se concentran principalmente en los primeros meses del año, con el 47,1% de las empresas realizándolos en enero, el 22,8% en febrero, el 15% en marzo y el 9,2% en abril. Más del 50% de las compañías aún no han tomado una decisión definitiva sobre sus esquemas salariales, lo que evidencia la complejidad de las evaluaciones ante este incremento desmedido. En el ámbito gerencial, el 26% de la alta gerencia opta por cambiar a salarios nominales mientras que el 18% mantiene el esquema integral; en gerencia media, el 39% pasa a ordinario y solo el 7% conserva el integral; y en gerencia general, el 25% decide mantenerlo. Otras estrategias incluyen recortes de gastos y austeridad en el 32% de los casos, y la implementación de automatización con IA en el 24%.

Planes de incrementos salariales y medidas complementarias

A pesar del panorama, el 82,4% de las empresas planean incrementar salarios en 2026, con un 14,8% aún sin decisión y solo el 2,9% optando por no aumentarlos; los promedios proyectados son del 13,3% para personal base, 8,2% para técnicos, 6,9% para profesionales, 6,4% para gerencia media y 6,3% para alta gerencia. Entre las medidas adicionales destacan limitar los aumentos al salario mínimo, ajustar estructuras salariales, renegociar tarifas con proveedores e incrementar precios al consumidor, lo que pone en jaque la competitividad salarial, la nivelación de sueldos técnicos, la empleabilidad y, en última instancia, los costos finales para los usuarios.

“El incremento desmedido del salario mínimo decretado por el Gobierno ha impactado las finanzas de las empresas, llevándolas a crear estrategias para mitigar su impacto. Con este análisis evidenciamos que los esquemas salariales, la empleabilidad y, en algunos casos, el precio final de los consumidores o usuarios, son los más afectados”

Juan Carlos Ramírez, presidente de la Federación Colombiana de Gestión Humana (Acrip)

“Una de las principales conclusiones que resulta de este estudio es que, aunque el Gobierno nacional haya decidido incrementar el SMLV en un 23%, el mercado laboral no tiene la capacidad financiera de aumentar los salarios a ese nivel”

Juan Carlos Ramírez, presidente de Acrip

Este estudio de Acrip pone de manifiesto los retos que enfrenta el tejido empresarial colombiano ante decisiones gubernamentales que alteran el equilibrio financiero, subrayando la necesidad de políticas que consideren la sostenibilidad de las compañías y su impacto en la economía nacional, desde Manizales hasta las principales urbes del país.

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