Los combates entre el Ejército Nacional y las disidencias de las Farc en zonas rurales del Cauca, que iniciaron el domingo 9 de agosto de 2026, han dejado un saldo de al menos 15 heridos, más de 300 desplazados y un confinamiento masivo en los municipios de Cajibío y El Tambo. La Brigada 29 del Ejército enfrenta al frente Jaime Martínez, bajo el mando de alias Iván Mordisco, en el corregimiento de Ortega y la vereda El Recuerdo, cerca del cerro de Santana, donde se ubica un radar estratégico de la Aeronáutica Civil para el control aéreo del suroccidente colombiano.
Las hostilidades se mantienen al menos hasta el 14 de agosto, con intercambios de disparos y explosiones que han generado pánico entre la población civil. Según reportes preliminares, 12 militares y 3 civiles resultaron heridos, mientras que más de 300 personas huyeron de Ortega hacia el resguardo de Chimborazo, en el municipio de Morales. Además, se denuncian ataques a viviendas, incineración de casas, presunto reclutamiento forzado y desapariciones, aunque estas cifras están en verificación por las autoridades.
La ofensiva militar se desarrolla en una zona estratégica para el control aéreo del suroccidente colombiano, debido a la presencia del radar de la Aeronáutica Civil en el cerro de Santana. Las disidencias del frente Jaime Martínez, una de las estructuras más activas bajo el mando de Iván Mordisco, han sido el objetivo de las operaciones, que buscan desarticular su accionar en la región. En los primeros enfrentamientos del 9 de agosto, se reportaron al menos 5 abatidos de las disidencias, cifra que no ha sido confirmada oficialmente.
Testimonio de una comunidad atrapada
Mientras los enfrentamientos continúan, los residentes de la vereda El Recuerdo han compartido su angustia a través de redes sociales. Una de las grabaciones que circulan muestra el temor de quienes están atrapados en el fuego cruzado.
«Aquí nos estamos refugiando donde la vecina, y somos muchos, estamos con niños, con jóvenes, refugiándonos del combate»
Un residente de la vereda El Recuerdo, en video difundido en redes sociales
Familias enteras permanecen confinadas en viviendas y salones comunales ante el fuego cruzado, mientras que los desplazados solicitan un corredor humanitario para recibir atención inmediata. Pobladores de la zona han protestado ante el Ejército exigiendo más tropas y seguridad, ante la incertidumbre por posibles soldados secuestrados durante los combates, versión que aún no es confirmada oficialmente. Las denuncias de presunto reclutamiento forzado y desapariciones también están siendo verificadas por las autoridades.
El conflicto en el Cauca evidencia una vez más la compleja situación de orden público en esta región, donde la presencia de grupos armados ilegales y la disputa por territorios estratégicos sigue afectando a la población civil. Las autoridades continúan verificando las denuncias de desapariciones y reclutamiento forzado, mientras se espera una respuesta humanitaria para los más de 300 desplazados y confinados que han quedado atrapados en medio de esta escalada de violencia.










