Una trágica caída de una aeronave comercial operada por Searca, modelo Beechcraft, dejó un saldo de 15 fallecidos este miércoles 28 de enero de 2026, poco después de despegar del Aeropuerto Internacional Camilo Daza en Cúcuta, con rumbo a Ocaña. La avioneta se precipitó al suelo en la vereda Curasica, del municipio de La Playa de Belén, en la subregión del Catatumbo, Norte de Santander, cobrando la vida de pasajeros y tripulantes en un accidente cuyas causas aún no han sido determinadas.
Entre las víctimas se encontraban figuras públicas destacadas como Diógenes Quintero Amaya, representante a la Cámara por curul de paz, y Carlos Alberto Salcedo Salazar, candidato a la Cámara por la misma vía, junto a profesionales de diversos campos como el doctor Rolando Enrique Peñalosa Gualdrón, neurocirujano del Hospital Émiro Cañizares de Ocaña, quien viajaba con su esposa María del Carmen Díaz Rodríguez; Juan David Pacheco Mejía, exconcejal de Ocaña, acompañado de su esposa María Alejandra Sánchez Criado; la abogada María Alejandra Avendaño Rincón, de Valledupar pero residente en Ocaña; Natalia Cristina Acosta Salcedo, abogada del equipo de Diógenes Quintero Amaya; Karen Liliana Perales Vera, psicóloga de Arauca; María Tocoroma Álvarez Barbosa, comerciante de Río de Oro; Ana Yisel Quintero; Anirley Julio Osorio; Jineth Rincón, quien momentos antes del despegue compartió una fotografía a bordo; y la tripulación conformada por el capitán Miguel Vanegas y el copiloto José de la Vega, además del capitán Daniel Vanegas.
Perfil del piloto y contexto del vuelo
El capitán Miguel Vanegas acumulaba más de 10.000 horas de vuelo, poseía licencia desde 1996 y formaba parte de Searca desde marzo de 2008, sin antecedentes de incidentes previos en su trayectoria profesional. La aeronave, utilizada habitualmente en rutas regionales hacia Vichada, Medellín y Leticia, operaba en una zona conocida por sus desafíos geográficos en el Catatumbo.
Reacciones iniciales de los familiares
Familiares de las víctimas han reportado falta de contacto oficial por parte de Searca y una desinformación inicial que ha agravado su dolor, mientras las autoridades avanzan en las investigaciones para esclarecer las circunstancias de este lamentable suceso que enluta a comunidades del oriente colombiano.











