En una reunión histórica celebrada al margen de la 81ª Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, 15 países del continente americano, liderados por Estados Unidos y Colombia, lanzaron la primera acción conjunta de la coalición “Escudo de las Américas” para sancionar a 24 organizaciones criminales transnacionales, incluyendo al Ejército de Liberación Nacional (ELN) y a las disidencias de las Farc, a las que calificaron como “una amenaza inmediata y compartida”. El anuncio, realizado el 22 de septiembre de 2026, fue encabezado por el presidente estadounidense Donald Trump, y en representación de Colombia participaron el vicepresidente José Manuel Restrepo y el canciller Omar Bula Escobar.
La coalición, impulsada por Trump, reúne a Argentina, Bolivia, Chile, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú y Trinidad y Tobago, además de Estados Unidos y Colombia. Brasil, sin embargo, decidió no integrar el mecanismo y rechazó la clasificación del Primeiro Comando da Capital (PCC) y del Comando Vermelho como organizaciones terroristas, grupos que sí figuran en el listado de sanciones. Las medidas anunciadas incluyen congelamiento de activos, restricciones migratorias y de visado, así como responsabilidades penales para integrantes y colaboradores de las 24 organizaciones listadas. Asimismo, se acordó un mayor intercambio de inteligencia, acceso a tecnologías de seguridad y formación de recursos humanos para fortalecer la cooperación regional.
Un listado que abarca a las principales amenazas criminales del continente
Entre las organizaciones señaladas se encuentran la Mara Salvatrucha (MS-13), el Tren de Aragua, el Cártel de Sinaloa, el Cártel Jalisco Nueva Generación, el Clan del Golfo, Sendero Luminoso, el PCC y el Comando Vermelho. En el caso colombiano, se incluyó al ELN y a las disidencias de las Farc, con mención expresa al Estado Mayor Central y la Segunda Marquetalia. La acción conjunta responde a la necesidad de coordinar esfuerzos frente al narcotráfico y el crimen organizado transnacional, definido por los países firmantes como una amenaza inmediata y compartida para la seguridad democrática de la región.
«Anunciamos hoy la primera acción conjunta (…) para enfrentar el flagelo del narcoterrorismo»
Comunicado oficial de la coalición Escudo de las Américas
El vicepresidente colombiano, José Manuel Restrepo, tomó la palabra durante la reunión para destacar la oportunidad histórica que representa esta alianza. “Tenemos una oportunidad, en este momento de la historia y en esta región del mundo, de trabajar juntos para preservar las democracias y crecer más. Muchas gracias”, afirmó Restrepo, quien también agradeció el liderazgo de Estados Unidos en la conformación del mecanismo. Los participantes acordaron llevar la discusión a la Organización de Estados Americanos (OEA) y solicitar una reunión bajo el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), lo que podría endurecer aún más las medidas contra los grupos criminales.
En un hecho paralelo, Donald Trump declaró que durante su gestión respaldó al entonces candidato presidencial colombiano Abelardo de la Espriella en la campaña electoral y que este se comprometió a no salir del país durante su mandato, un detalle que no fue parte del anuncio oficial pero que añade un matiz político a la cumbre neoyorquina. La coalición “Escudo de las Américas” se perfila como el principal instrumento hemisférico para combatir el crimen organizado, en un momento en que la cooperación internacional es vista como la única vía para enfrentar redes que operan más allá de las fronteras nacionales.










