Una ola de solidaridad internacional ha llegado a Colombia tras el devastador terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el occidente del país, dejando decenas de miles de familias damnificadas y miles de viviendas destruidas o averiadas. Gobiernos de al menos nueve naciones, junto con organismos multilaterales, han anunciado y comenzado a ejecutar envíos de ayuda humanitaria que incluyen desde 20 toneladas de suministros hasta recursos económicos por millones de dólares, equipos especializados de búsqueda y rescate, e insumos médicos esenciales. La respuesta se consolida como un esfuerzo coordinado para apoyar las labores de recuperación en las zonas más golpeadas.
India fue uno de los primeros países en reaccionar. Su canciller, S. Jaishankar, confirmó el envío de un primer lote de 20 toneladas métricas de ayuda, compuesto por medicamentos, equipos médicos, refugios y artículos de higiene. “Se despachó el primer lote de los 20 MT de suministros de ayuda a Colombia para apoyar los esfuerzos continuos de recuperación tras el terremoto”, declaró Jaishankar. España, por su parte, destinó un millón de euros distribuido en diferentes partidas: 500.000 euros a la Cruz Roja, 150.000 a la Organización Panamericana de la Salud (OPS), 50.000 para la adquisición de medicamentos y 300.000 para compras locales de insumos, incluyendo kits de higiene, cocina y alojamiento temporal. El embajador español en Colombia, Santiago Jiménez, estuvo al tanto de la operación.
Contribuciones desde Europa y Asia
La Unión Europea, a través de su presidenta, Ursula von der Leyen, anunció que el bloque está preparando una asignación de dos millones de euros y aseguró que “acompañará a Colombia durante las labores de búsqueda, atención y recuperación”. Desde el norte de Europa, Noruega comprometió un millón de dólares canalizados a través de la Cruz Roja, enfocados en agua potable, saneamiento y refugio. Suecia incrementó su aporte en 525.000 dólares, elevando su ayuda anual total a Colombia a 7,2 millones de dólares. China, por su lado, entregó un millón de dólares en efectivo más bienes valorados en 15 millones de yuanes, mientras que Emiratos Árabes Unidos anunció una contribución de 10 millones de dólares.
En el continente americano, Estados Unidos ha sido uno de los mayores donantes, con una cifra estimada entre 15 y 16 millones de dólares, sumada al despliegue de 22 expertos en búsqueda y rescate provenientes de los condados de Fairfax, en Virginia, y Los Ángeles, en California. Ecuador envió 47 rescatistas del equipo USAR, acompañados de perros entrenados y con autonomía de siete días. El Salvador, bajo la instrucción del presidente Nayib Bukele, dispuso 100 toneladas de ayuda humanitaria en dos vuelos de carga; a diferencia de otros contingentes, El Salvador no incluyó personal de rescate adicional, solo insumos, atendiendo la solicitud del gobierno colombiano.
Apoyo de equipos especializados y antecedentes
Además de estos anuncios, ya se había reportado ayuda previa de países como Israel, Turquía, México, Japón y Brasil. La Brigada Internacional Topos Azteca también llegó al país para sumarse a las labores de búsqueda y rescate. La magnitud del terremoto, que superó los 7 grados en la escala de Richter, ha requerido una respuesta internacional que no solo incluye recursos financieros y materiales, sino también personal altamente capacitado para trabajar en condiciones de riesgo. Las autoridades colombianas continúan evaluando los daños mientras la ayuda sigue llegando a los centros de acopio y a las comunidades más afectadas en el occidente del país.










