En un duro golpe para el fútbol profesional colombiano, más de 200 jugadores quedaron sin empleo tras la reducción de cupos por equipo aprobada para el año 2026, según el análisis del estadígrafo Luis Arturo Henao. La modificación, impulsada por los presidentes de los 36 clubes de las ligas A y B de la Dimayor, disminuye el número de jugadores inscritos por equipo de 30 a 25 e elimina los cinco cupos extras destinados a los torneos internacionales, dejando un total de 220 futbolistas fuera del mercado laboral deportivo justo después del inicio del torneo actual.
Esta decisión, tomada mediante la aprobación de cambios en el reglamento por parte de los mandatarios de los clubes, genera un impacto significativo en las carreras de cientos de deportistas que ahora enfrentan incertidumbre laboral. El cálculo preciso realizado por Henao detalla que la resta de cinco cupos por cada uno de los 36 equipos suma 180 puestos eliminados, mientras que la supresión de los cinco jugadores adicionales para los ocho clubes participantes en competiciones internacionales añade otros 40 afectados, completando así la cifra total de 220.
El impacto revelado en cifras
El análisis del estadígrafo surgió tras el arranque del campeonato y pone de manifiesto las consecuencias inmediatas de la medida en el ecosistema del Fútbol Profesional Colombiano, que abarca tanto la Liga A como la B. Antes del inicio de la temporada, los futbolistas habían estudiado la posibilidad de una huelga para respaldar a los afectados, aunque esta iniciativa no se concretó, dejando el debate abierto sobre el futuro de estos profesionales.
«En total quedaron por fuera 220 jugadores en el fútbol colombiano. Se bajó de 30 a 25 en cada club: 36 equipos x 5 = 180. Se quitaron los 5 jugadores extras para los que jugaban copas: 8 equipos x 5 = 40. Total 180 + 40 = 220»
Luis Arturo Henao, estadígrafo
Esta reducción de cupos no solo altera el panorama inmediato del balompié nacional, sino que plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de las carreras de los jugadores desplazados, en un contexto donde la competencia por oportunidades se intensifica y las opciones laborales se estrechan para los 220 damnificados.















