25 muertes violentas en cuatro días del Carnaval de Barranquilla 2026

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El Carnaval de Barranquilla 2026 dejó un saldo trágico de 25 muertes violentas en apenas cuatro días de celebración, más del doble de las 12 registradas en la edición de 2025, lo que evidencia un repunte superior al 100 por ciento en los homicidios. De estas víctimas, 17 correspondieron a sicariatos, mientras que en la capital del Atlántico se concentraron 11 casos, frente a los seis del año anterior, con diez de ellos perpetrados con armas de fuego y uno con arma blanca. Este incremento ha generado profunda preocupación por el deterioro de la seguridad en la región durante las festividades.

Entre los hechos más impactantes destaca el triple homicidio reportado el sábado 14 de febrero, donde perdieron la vida César Andrés Moya Meza, John Jairo Manzur Rodríguez y Luis Gabriel Solano Villa. Otras víctimas fatales incluyeron a la venezolana Betania María Méndez Machado en Sabanagrande, quien recibió cuatro disparos en la cabeza, y al auxiliar de Policía Miguel Ángel González Herrera, muerto por un disparo accidental en la Escuela de Policía Antonio Nariño. Además, un ciudadano alemán fue hallado sin vida en un hotel del barrio Simón Bolívar, sumándose a la lista de tragedias.

Epicentro en Barranquilla y zonas aledañas

Barranquilla fue el principal foco de violencia, con homicidios en sectores populares y barrios periféricos como Las Américas a la altura de la calle 53 con carrera 3A, Las Nieves, donde ocurrieron tres hechos separados, Carlos Meisel con dos jóvenes de 21 años, El Bosque, La Esmeralda, San Isidro, La Ceiba y Simón Bolívar. En Soledad se registraron cuatro muertes de hombres en eventos aislados, mientras que Malambo reportó un homicidio en Villa Esperanza, Luruaco uno por ataque a bala y Sabanagrande el caso de la ciudadana venezolana.

Preocupación ciudadana por la seguridad en las fiestas

La comparación con 2025 muestra una duplicación clara de los homicidios, con la ciudadanía exigiendo medidas urgentes para restablecer la tranquilidad en estas emblemáticas festividades. Según datos de Impacto News, el auge de sicariatos y la proliferación de armas de fuego en barrios vulnerables agravan la situación, dejando en evidencia la necesidad de intervenciones inmediatas por parte de las autoridades para evitar que el Carnaval, símbolo de alegría, se tiña nuevamente de sangre en futuras ediciones.

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