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26 años salvando vidas: la evolución de la seguridad vial en TransMilenio 

Por NATALIA TINJACÁ MORA*

El Plan Mundial del Segundo Decenio de Acción para la Seguridad Vial 2021–2030 establece una meta ambiciosa: reducir a la mitad las muertes ocasionadas por siniestros viales. Alcanzarla exige transformar la manera en que las ciudades se movilizan y fortalecer los sistemas de transporte público como una de las herramientas para reducir la exposición al riesgo y gestionar de manera integral la seguridad vial.

En Bogotá, la puesta en marcha de TransMilenio marcó un hito en esta transformación. Su entrada en operación coincidió con una reducción de las muertes por siniestros viales, que pasaron de 1.106 en 1999 a 667 en 2004. La segregación de actores viales, la modernización de la flota y la profesionalización de los conductores contribuyeron a fortalecer las condiciones de seguridad del transporte público y a transformar la movilidad de la ciudad.

Veintiséis años después, los desafíos siguen vigentes. En 2025, Bogotá registró 562 personas fallecidas en siniestros viales, 56 de ellas en eventos relacionados con la interacción con el Sistema TransMilenio. Estas cifras recuerdan que la seguridad vial es un asunto de salud pública que exige acciones permanentes, innovación y una gestión capaz de anticiparse a los riesgos.

Frente a este panorama, TRANSMILENIO S.A. ha orientado sus esfuerzos hacia el enfoque de Sistema Seguro, un modelo que reconoce que los errores humanos pueden ocurrir y que, por tanto, la infraestructura, los vehículos, la profesionalización de conductores y los mecanismos de control y monitoreo, deben contribuir a evitar que esos errores se conviertan en tragedias. Bajo esta perspectiva, la ingeniería, la educación y el control se articulan en una estrategia integral para prevenir los siniestros y mitigar sus consecuencias.

En los últimos años, esta visión se ha traducido en el fortalecimiento de distintas estrategias de gestión, que integran herramientas tecnológicas, controles operacionales, intervenciones en infraestructura y procesos pedagógicos.

Gestión de velocidad

La velocidad es uno de los factores determinantes de la gravedad de los siniestros viales. Por ello, su monitoreo y control constituyen una prioridad en la gestión de la seguridad operacional de TransMilenio.

A través del Sistema de Gestión de Flota (FMS, por sus siglas en inglés), TRANSMILENIO S.A. fortaleció el seguimiento de la velocidad de los vehículos, alcanzando una cobertura del 53 % en agosto de 2026. Durante este periodo, el sistema permitió detectar 2.336 excesos de velocidad y gestionar 626 incumplimientos. 

A esta herramienta se suma el reporte automatizado a los concesionarios de operación zonal, una medida que ha contribuido a mejorar el cumplimiento de los límites de velocidad. Entre enero y agosto de 2026, los concesionarios de Fase V registraron una reducción del 88 % de los eventos de exceso de velocidad, en comparación con el mismo periodo de 2025.

Desde el Centro de Control de TransMilenio, los oficiales de monitoreo reciben las alertas generadas por el sistema, se comunican directamente con los operadores e intervienen oportunamente para mitigar los riesgos. Cuando se identifican comportamientos recurrentes, el ente gestor requiere a los concesionarios para la implementación de acciones correctivas y de mejora, con el propósito de evitar su repetición.

Sustancias psicoactivas

El consumo de sustancias psicoactivas representa un desafío para la seguridad vial, especialmente cuando se trata de conductores profesionales, cuyas decisiones tienen repercusiones directas en la vida de miles de usuarios. 

Con el propósito de fortalecer la prevención, desde 2025 TransMilenio implementa controles de tamizaje en el componente zonal, orientados a detectar el consumo reciente de seis tipos de sustancias psicoactivas, dentro de una ventana de 48 horas. A la fecha se han realizado más de 2.698 pruebas, con una tasa de positividad del 3,81 %, acompañadas de protocolos de actuación.

Como parte del fortalecimiento de esta estrategia, el ente gestor lidera un proceso de articulación estratégica con el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, encaminado al desarrollo conjunto de protocolos para la valoración confirmatoria de los casos identificados. Esta iniciativa busca robustecer el sustento técnico, médico y jurídico de los procedimientos y fortalecer la capacidad institucional para gestionar estas situaciones.

Fatiga y microsueños

Los microsueños en conductores profesionales del transporte público pueden ocasionar pérdida de control del vehículo y un riesgo inminente de fatalidades por cada evento sucedido. Para afrontar este riesgo, la incorporación de sistemas de detección de fatiga (DSM, por sus siglas en inglés) permiten identificar alertas tempranas de somnolencia durante la conducción. Durante 2026, estos sistemas han generado más de 31.400 reportes y se han realizado intervenciones preventivas a más de 690 operadores. La estrategia incluye seguimiento médico especializado y trabajo conjunto con concesionarios, Entidades Promotoras de Salud y entidades como la Fundación Neumológica Colombiana.

Vehículos más seguros

A lo largo de 26 años el Sistema ha incorporado progresivamente tecnologías orientadas a mejorar las condiciones de operación y salvar vidas. Esta evolución puede entenderse a partir de tres grandes etapas. Entre 2000 y 2009, con sistemas básicos de protección y control como frenos ABS, Door Brake y geoposicionamiento. Posteriormente, entre 2012 y 2019, con la incorporación de telemetría, circuito cerrado de televisión y monitoreo operacional. Desde 2020, la evolución tecnológica ha estado marcada por la incorporación de soluciones orientadas a anticipar el riesgo, como los Sistemas de Asistencia al Conductor (ADAS, por sus siglas en inglés), analítica avanzada, inteligencia artificial, frenado asistido, geocercas de velocidad y sistemas para reducir puntos ciegos.

Sin embargo, la tecnología por sí sola no es suficiente. Su efectividad depende de la articulación con la capacitación permanente de los operadores, el monitoreo desde los centros de control y las acciones preventivas que son desarrolladas en conjunto con los concesionarios y sus áreas de seguridad y salud en el trabajo. 

Una evolución que pone la vida en el centro

Durante más de dos décadas, TransMilenio ha evolucionado en un contexto de transformación de la movilidad de Bogotá, caracterizado entre otros factores: el crecimiento de la participación de la motocicleta y los desafíos asociados a la siniestralidad vial.

La evolución de la siniestralidad en Bogotá y en el transporte público, entre 2001 y 2025, permite observar este proceso en perspectiva y relacionarlo con los principales hitos tecnológicos de la flota.

Un sistema que evoluciona para proteger la vida

TRANSMILENIO S.A. está construyendo un sistema de gestión de seguridad alineado al enfoque de Sistema Seguro, es decir, que combina personas, tecnología, información y supervisión que se anticipe a los riesgos viales. El propósito de implementar un Sistema Seguro es claro: contar con una infraestructura que perdone y mitigue errores, además de capacitar a usuarios y conductores. 

A lo largo de estos 26 años, TransMilenio ha transitado de un modelo centrado principalmente en la protección y el control, hacia una gestión cada vez más orientada a la prevención y anticipación del riesgo. Una evolución que refleja el compromiso institucional para proteger la vida de quienes utilizan el Sistema y de todos los actores viales de Bogotá.

*Directora Técnica de Seguridad en TRANSMILENIO S.A.

Columna de opinión

Las opiniones expresadas en las columnas de opinión son de exclusiva responsabilidad de su respectivo autor y no representan la opinión editorial de La Veintitrés.

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