287 muertos y 4.147 heridos deja el terremoto de 7,4 que devastó el occidente de Colombia

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El terremoto más fuerte registrado en la historia de Colombia, de magnitud 7,4, sacudió el occidente del país el lunes 10 de agosto de 2026 a las 7:34 de la mañana, dejando una estela de devastación que hasta el 17 de agosto sumaba 287 muertos, 4.147 heridos y 194 personas desaparecidas. El epicentro se localizó a 103 kilómetros de profundidad bajo el municipio de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, y el movimiento telúrico, cuya duración osciló entre 90 segundos y dos minutos, fue sentido con particular violencia en Pereira, Cali, Manizales y Quibdó, cuatro capitales departamentales que sufrieron el colapso de decenas de edificaciones y graves daños en su infraestructura.

Devastación en el occidente colombiano

La ciudad más golpeada fue Cali, donde se reportaron 110 fallecidos, 115 desaparecidos y 46 edificios colapsados, entre ellos las torres del Limonar, María Elvira Lloreda, Vanessa, Ariguaní y Marisol. El alcalde de la capital vallecaucana, Alejandro Eder, confirmó en su cuenta de X que al momento del sismo había al menos 20 estructuras colapsadas con personas atrapadas, lo que activó de inmediato las labores de rescate. Pereira reportó 96 muertos, 260 desaparecidos y 66 edificaciones derrumbadas, mientras que en Manizales la Catedral Basílica Metropolitana perdió una de sus torres, repitiendo el trágico escenario del terremoto de 1962. Quibdó, por su parte, quedó semidestruida, al igual que poblaciones como El Cairo, donde el 90% de las viviendas se vinieron abajo, y San José del Palmar, cuyo casco urbano resultó severamente afectado.

«El sismo que se ha sentido más fuerte en la última década en Colombia»

Julio Fierro Morales, Director del Servicio Geológico Colombiano

Cifras del desastre

El balance oficial consolidado hasta el 17 de agosto, elaborado por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, revela la magnitud de la catástrofe: 185.996 personas resultaron afectadas en 15 departamentos y 472 municipios, con 26.392 viviendas destruidas, 197 edificios colapsados, 304 centros de salud dañados, 3.200 establecimientos educativos averiados, 410 vías afectadas, 95 acueductos y 48 puentes vehiculares dañados. El primer balance oficial, difundido a la 1:00 de la tarde del mismo día del sismo, reportó 111 fallecidos, 87 heridos y 1.575 viviendas averiadas, cifras que se multiplicaron en los días siguientes a medida que avanzaban las labores de búsqueda y rescate.

Réplicas y respuesta

Al cierre del 17 de agosto se habían registrado 325 réplicas, de las cuales 21 superaron magnitud 3,0 y dos superaron magnitud 4,0. La más intensa, de 4,6, ocurrió a las 8:18 de la mañana en Nóvita, Chocó, constituyendo la réplica principal del evento. La magnitud real del sismo, confirmada una hora después del movimiento inicial luego de que informaciones erróneas señalaran 6,4, llevó al Servicio Geológico Colombiano a catalogarlo como el sismo de mayor magnitud en la historia del país, superando el terremoto de 7,2 registrado el 23 de noviembre de 1979 en la misma zona del Pacífico colombiano. El presidente recién posesionado, Abelardo de la Espriella, quien había asumido el cargo dos días antes, asumió el mando unificado nacional desde Bogotá, donde llegó pasadas las 10:00 de la mañana, y declaró la emergencia por desastre nacional. Durante las primeras horas colapsó la telefonía móvil en medio país y los aeropuertos de Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Palmira y Buenaventura fueron cerrados, mientras la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo descartó amenaza de tsunami, y las labores de rescate continúan con apoyo de rescatistas profesionales y voluntarios mientras las ayudas nacionales e internacionales empiezan a llegar a los centros de acopio.

«Al momento tenemos por lo menos 20 estructuras colapsadas en Cali, con personas atrapadas»

Alejandro Eder, Alcalde de Cali (publicación en X)

Contexto histórico

Colombia no registraba un terremoto de esta magnitud desde el sismo de 7,2 de 1979, y el evento del 10 de agosto de 2026 no solo es el más fuerte en la historia del país, sino que coincidió con la reciente posesión del presidente Abelardo de la Espriella, ocurrida el sábado anterior. La gobernadora del Chocó, Nubia Carolina Córdoba, y el director del Servicio Geológico Colombiano, Julio Fierro Morales, estuvieron entre las primeras autoridades en pronunciarse, mientras que la comunidad internacional comenzó a movilizar ayuda humanitaria hacia las zonas más afectadas, donde el drama de los damnificados y la incertidumbre por los cientos de desaparecidos marcan el paso de los días.

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