En un acto de reconocimiento histórico ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), 29 exintegrantes del Gaula Tolima, adscrito a la Sexta Brigada del Ejército, admitieron su responsabilidad en ejecuciones extrajudiciales conocidas como falsos positivos ocurridas en el departamento de Tolima. Durante el evento, devolvieron públicamente sus medallas militares a pedido de las familias de las víctimas, en un gesto que marca un avance significativo en la reconstrucción de la verdad. Entre los comparecientes destaca el exteniente William López Pico, mientras que magistrados como José Miller Hormiga, ponente del subcaso Tolima y vicepresidente de la JEP, y Pedro Díaz, acompañaron el proceso. La ceremonia se enmarcó en la exposición «Renacer por el respeto a la vida», inaugurada en la sede de la JEP en Bogotá, en el primer piso y el lobby, y que permanecerá abierta al público hasta el 28 de mayo de 2026.
Los exmilitares detallaron el patrón criminal en tres etapas claras: planeación, ejecución y encubrimiento, donde se señalaba a civiles inocentes, se armaban operativos y luego se alteraban las escenas para simular combates. Este mecanismo respondía a la presión institucional por mostrar resultados en la lucha contra la guerrilla, lo que derivó en tragedias como la masacre de El Totumo, donde cinco hombres fueron reportados falsamente como muertos en combate. Familias de víctimas, como Alejandra Ramírez, hija de una de ellas, impulsaron la devolución de las condecoraciones tras cuatro años de proceso para limpiar el nombre de su ser querido.
Encuentro restaurativo y visibilización de la verdad
La exposición no solo visibiliza este encuentro restaurativo entre víctimas y exmilitares, sino que incluye las medallas devueltas, cartas de los responsables, fanzines colaborativos, piezas textiles y visuales con los nombres de las víctimas. Un ícono central representa un árbol que simboliza la vida y la esperanza, acompañado de una mano de acompañamiento y la luz de la verdad, destacando el diálogo como vía para el esclarecimiento y la reparación. Este subcaso Tolima avanza en la contribución a la verdad, respondiendo no solo a lo sucedido, sino a cómo reparar a las víctimas.
“Devolvimos esas condecoraciones porque no las merecíamos. Faltamos a nuestro honor y al de la institución. Fueron obtenidas al precio de la vida de personas inocentes”
William López Pico, exteniente y compareciente
“Se señalaba a civiles, se armaban los operativos y luego se alteraban las escenas para hacerlas pasar como combates”
Relatos de exmilitares del Gaula Tolima
Alejandra Ramírez relató el impacto personal de estos hechos: “No sucedió de la noche a la mañana” y confesó cómo el estigma provocó que sufriera bullying, haciendo que otros niños tuvieran miedo de acercarse a ella. Por su parte, el magistrado José Miller Hormiga enfatizó a Blu Radio: “La contribución a la verdad ha sido clave para responder a las víctimas, no solo en lo que pasó, sino en cómo avanzar en su reparación”. Este hito representa un paso firme hacia la no repetición, fortaleciendo el proceso de paz en Colombia.












