Especialistas del sector salud alertaron este 27 de febrero, en el marco del Día Mundial del Trasplante de Órganos y Tejidos, que entre el 30 por ciento y el 45 por ciento de las pérdidas de órganos trasplantados se deben a fallas en el tratamiento con medicamentos inmunosupresores, según información divulgada por BLU Radio. Estas fallas, vinculadas directamente al impacto del sistema de salud en el acceso a estos fármacos post-trasplante, comprometen el éxito de los procedimientos al generar interrupciones o variaciones en las dosis, lo que eleva el riesgo de rechazo crónico del injerto.
La falta de adherencia estricta al tratamiento es el principal factor que deteriora progresivamente el funcionamiento del órgano trasplantado, aumentando las hospitalizaciones y la necesidad de nuevos procedimientos. Este Día Mundial busca promover la cultura de donación de órganos, reconocer el arduo trabajo del personal médico y resaltar cómo el sistema de trasplantes depende no solo de donantes y procedimientos quirúrgicos precisos, sino también de un acceso sostenido a los inmunosupresores.
Adherencia clave para mejores resultados
Una adherencia estricta a estos medicamentos mejora significativamente los resultados clínicos y reduce complicaciones asociadas, subrayan los expertos. Sin embargo, persisten desafíos como la entrega eficiente de los fármacos y la educación al paciente, en un contexto donde miles de personas aguardan en listas de espera para recibir un trasplante. Fortalecer la cultura de donación y las estrategias educativas resulta esencial para garantizar la viabilidad a largo plazo de estos órganos vitales.
Esta advertencia invita a reflexionar sobre la necesidad de optimizar el sistema de salud para evitar pérdidas evitables y salvar más vidas en la cadena de trasplantes.















