Durante el primer semestre de 2026, Bogotá registró 337 menores de edad desaparecidos sin que se tenga noticia de su aparición, según las cifras del Sistema de Información Red de Desaparecidos y Cadáveres (Sirdec) del Instituto Nacional de Medicina Legal. La alarmante situación fue denunciada en el Concejo de Bogotá por la concejala María Clara Name, coordinadora de la Bancada por la Niñez, y el concejal Julián Espinosa, quienes pidieron fortalecer la respuesta institucional frente a un fenómeno que, en sus palabras, no puede seguir siendo observado con indiferencia.
En total, entre enero y junio de este año se registraron 538 denuncias por desaparición de menores en la capital. De esos casos, la concejala Name reportó 200 apariciones con vida y una aparición sin vida, mientras que Espinosa contabilizó 249 apariciones con vida y 288 menores que continúan sin aparecer, una discrepancia que los propios concejales no explicaron pero que evidencia la urgencia de depurar y consolidar los datos. El número de reportes en solo seis meses equivale a cerca de dos terceras partes de los 814 casos registrados durante todo 2025, lo que indica una tendencia que enciende las alarmas.
Cifras que golpean a niñas y adolescentes
El análisis de los registros revela que la población más afectada son los adolescentes entre 12 y 17 años, con 462 reportes, es decir, el 86 por ciento del total de menores desaparecidos. De manera particularmente preocupante, 362 reportes corresponden a niñas y adolescentes mujeres, lo que representa el 67 por ciento de los casos, frente a 176 reportes de niños y adolescentes hombres. Las localidades con mayor incidencia en este rango de edad son Ciudad Bolívar con 67 casos, Kennedy con 59, Bosa con 58 y Suba con 37.
La situación de los niños más pequeños también concentró la atención de los concejales. En el primer semestre se registraron 42 reportes de desaparición de menores de cero a cinco años, de los cuales solo 9 aparecieron con vida y 33 permanecen sin registro de aparición. Esta cifra resulta casi idéntica al total de 44 reportes de este grupo etario durante todo el año 2025, lo que sugiere un preocupante incremento en la frecuencia de estos casos. En el contexto general de la ciudad, el total de denuncias por desaparición de personas de todas las edades alcanzó 1.340 en el primer semestre de 2026, frente a los 2.360 casos registrados en todo el año anterior.
Respuesta inmediata y llamados a la acción
Ante este panorama, la concejala Name insistió en que la activación de la Alerta Rosa debe ser inmediata y masiva. «Cuando desaparece un menor, la respuesta debe ser inmediata con la activación y difusión de la Alerta Rosa», afirmó. Agregó que «cada caso necesita búsqueda, investigación y seguimiento; no podemos permitir que una desaparición se convierta simplemente en una cifra». Name también recordó que impulsó un proyecto de Registro Distrital de Personas Reportadas como Extraviadas y Desaparecidas, el cual fue objetado por el alcalde mayor, pese a que, en sus palabras, «esta herramienta permitía fortalecer la búsqueda efectiva y oportuna de personas reportadas como extraviadas o desaparecidas en la capital».
«Estas cifras no se pueden seguir mirando por separado»
Julián Espinosa, concejal de Bogotá
La concejala también solicitó que, cuando existan elementos que lo justifiquen, se examinen hipótesis como trata de personas, explotación o reclutamiento de menores, y pidió fortalecer las capacidades de la Fiscalía para la investigación de estos casos. Mientras tanto, las autoridades recuerdan que la ciudadanía puede reportar información sobre personas desaparecidas a través de la línea 123 o directamente ante la Policía de Bogotá. Las cifras, sujetas a actualización conforme se registren nuevas apariciones, dejan un llamado urgente a no normalizar la desaparición de niños, niñas y adolescentes en la capital del país.










