La Mesa Distrital de Rectores de Colegios Privados de Bogotá confirmó el cierre de 35 instituciones educativas privadas que operaron hasta el año académico 2025, lo que reducirá el total de colegios activos en la capital de 1.317 a 1.282 para 2026. Esta medida, anunciada a pocas semanas del inicio del calendario académico, responde a una caída sostenida en la matrícula estudiantil y a una fragilidad financiera que ha golpeado al sector desde hace años.
En Bogotá, el número de colegios privados ha disminuido drásticamente: de 1.700 en 2020 a 1.570 en 2022, 1.457 en 2024 y ahora 1.317 en 2025, con al menos 418 cierres en los últimos cinco años. Paralelamente, la matrícula en estos establecimientos pasó de 536.109 estudiantes en 2017 a 503.512 en 2020 y 431.138 en 2024, representando una pérdida de alrededor de 105.000 alumnos, equivalente al 20 por ciento. Esta tendencia se vincula directamente a la reducción de nacimientos en la ciudad, que cayeron de 102.795 en 2015 a 56.541 en 2024, un descenso del 45 por ciento, lo que genera menor demanda educativa.
Impacto nacional y presiones económicas
A nivel nacional, el fenómeno es aún más alarmante: en 2023 se registraron 769 cierres de colegios privados, equivalentes al 6,8 por ciento del total, y desde 2019 suman 6.263 instituciones afectadas, según datos del Directorio Único de Establecimientos Educativos del Ministerio de Educación y el Dane. Para 2026, el aumento del salario mínimo en un 23 por ciento contrasta con el tope autorizado del 7 por ciento para las matrículas y pensiones, exacerbando el desequilibrio financiero. El analista Francisco Cajiao ha destacado además los altos niveles de deserción escolar en Colombia como un factor agravante.
“En los últimos años, en Colombia se ha registrado el fenómeno de menos nacimientos. Si hay menos nacimientos, hay menos niños y niñas, lo que impacta en una menor demanda educativa, reducción de la matrícula y afectación en los ingresos de los establecimientos educativos, lo que finalmente se traduce en el cierre de colegios en muchos casos”
Gloria Bernal, directora del Laboratorio de Economía de la Educación de la Universidad Javeriana (LEE)
“Este escenario genera un desequilibrio financiero severo, en el cual los egresos crecen más de tres veces por encima de los ingresos autorizados, haciendo materialmente imposible sostener la operación bajo las mismas condiciones”
Mesa Nacional de Educación Privada (Mnep)
La confirmación de estos cierres se da en un contexto de tendencia continua desde 2020, con previsión de más reducciones en la matrícula debido a la caída persistente de nacimientos, lo que plantea desafíos para el sector educativo privado en Bogotá y el país, obligando a rectores y autoridades a repensar estrategias de sostenibilidad.

















