350 desplazados en Segovia y Remedios, Antioquia, regresan tras 11 días con apoyo militar

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Tras once días de incertidumbre y temor, cerca de 350 personas de zonas rurales de Segovia y Remedios, en el Nordeste de Antioquia, regresaron a sus viviendas con el acompañamiento del Ejército Nacional. La emergencia se desató por los intensos enfrentamientos entre el Clan del Golfo y una coalición de disidencias armadas, que incluye al ELN y otros grupos, los cuales disputan el control territorial, los corredores de movilidad y las economías ilícitas en la región. Las familias, que habían abandonado sus hogares para no quedar atrapadas en el fuego cruzado, empezaron a retornar una vez las tropas llegaron a los puntos de origen del desplazamiento para garantizar su seguridad.

El secretario de Seguridad de Antioquia, Luis Martínez, confirmó la operación y detalló las cifras del retorno. «Ya las familias regresaron a sitio, ahí está el Ejército, porque el Ejército llegó para garantizar seguridad en esa vereda que nos ocasionó ese desplazamiento», afirmó el funcionario. En total, 36 familias, equivalentes a 112 personas, volvieron a sus hogares en las veredas de Segovia; mientras que en Remedios fueron 71 familias, sumando 237 personas. El operativo militar se mantiene en la zona para evitar que la violencia se recrudezca y para disuadir nuevos desplazamientos.

Una dinámica de violencia persistente

Pese al exitoso retorno, la Gobernación de Antioquia advierte que la tregua es frágil. Las causas estructurales del conflicto no han desaparecido, y la confluencia de actores armados en el Nordeste antioqueño genera un escenario de alta volatilidad. «Muy seguramente más adelante vuelve y se nos da, porque esta es una dinámica permanente en el departamento», señaló Martínez, haciendo referencia a que el fenómeno del desplazamiento forzado puede repetirse si no hay una presencia institucional sostenida. La situación en esta subregión tiene características particulares: según la Gobernación, el ELN y las disidencias estarían actuando de manera conjunta para frenar la expansión del Clan del Golfo, una alianza que eleva el nivel de la amenaza y complica las estrategias de seguridad.

«Ya las familias regresaron a sitio, ahí está el Ejército, porque el Ejército llegó para garantizar seguridad en esa vereda que nos ocasionó ese desplazamiento»

Luis Martínez, secretario de Seguridad de Antioquia

Ahora, la prioridad es mantener la seguridad en las veredas afectadas y evitar que se repitan los hechos. El próximo gobierno de Abelardo de la Espriella ya ha prometido intervenir las zonas de mayor conflictividad, en un intento por romper el ciclo de violencia que mantiene en vilo a miles de campesinos en el Nordeste antioqueño. Por lo pronto, las 350 personas que regresaron a sus casas lo hacen con la esperanza de que esta vez la presencia del Estado sea definitiva y no solo un acompañamiento temporal.

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