Las autoridades colombianas frustraron un intento de robo masivo de esmeraldas en la mina Santa Rosa, ubicada en la zona esmeraldera de Boyacá, después de que un grupo de 37 personas encapuchadas realizara una incursión armada el 11 de diciembre de 2025, secuestrando a 71 trabajadores de las Compañías Muzo Colombia. Gracias a un rápido operativo conjunto del Ejército y la Policía, que incluyó el uso de helicópteros, se liberaron a los rehenes y se capturaron ocho de los responsables, evitando así un saqueo que podría haber sido devastador para la industria minera.
Este incidente forma parte de una escalada de violencia en la región, impulsada por las demandas de los guaqueros y la proliferación de 240 socavones ilegales operados por organizaciones criminales con alta capacidad financiera, los cuales han surgido en los últimos seis meses según alertas de las empresas mineras. Los encapuchados irrumpieron en la mina con armas de fuego, tomaron como rehenes a los empleados y pretendían extraer grandes cantidades de esmeraldas, pero la intervención inmediata de las fuerzas de seguridad desarticuló el plan delictivo.
Demanda de guaqueros y infiltración criminal
El conflicto en la zona esmeraldera de Boyacá se remonta al acuerdo de paz de 1990, cuando aumentaron las tensiones entre guaqueros tradicionales, empresas extranjeras como Compañías Muzo Colombia y estructuras criminales que buscan controlar las vetas ricas en gemas. Las protestas legítimas por acceso a las voladuras se han visto permeadas por la infiltración de delincuentes, transformando reclamos sociales en episodios de extrema violencia, como esta incursión que pone en jaque la seguridad de la región.
“Las empresas y el Gobierno nacional no han querido entender una reclamación justa: que se permita a los guaqueros acceder a las voladuras. Eso está convirtiendo el conflicto en una bomba de tiempo, porque en medio de la protesta legítima se están infiltrando personas con intereses delincuenciales”
Uno de los alcaldes de la región, en declaraciones al diario El Tiempo
Camilo Acero, vicepresidente de Asuntos Corporativos de Compañías Muzo Colombia, ha alertado repetidamente a las autoridades sobre la existencia de estos 240 socavones ilegales, que operan con respaldo financiero significativo y agravan la inestabilidad en la zona. Imágenes de agencias como Ceet/Colprensa han documentado la magnitud de estas excavaciones clandestinas, subrayando la urgencia de acciones coordinadas para restablecer el orden y proteger tanto a los trabajadores legales como a la economía regional dependiente de las esmeraldas.

















