Colombia enfrenta una preocupante realidad oncológica: 3.964 menores de 18 años viven actualmente con leucemias agudas, dentro de un total nacional de 11.007 casos prevalentes, según el más reciente reporte de la Cuenta de Alto Costo con corte al 30 de junio de 2026. Así lo reveló la médica cirujana Claudia del Pilar Agudelo López, especialista en Medicina Interna y Hematología de la Universidad Nacional de Colombia, quien analizó la situación epidemiológica y clínica de estas enfermedades hematológicas que, por su rápida progresión, requieren atención prioritaria.
Las leucemias agudas, tanto la linfoide como la mieloide, se originan en la médula ósea a partir de un daño en la célula madre hematopoyética. «Se producen unas células que se llaman blastos. Esto hace que la fábrica de la sangre esté infiltrada o invadida por estos blastos y no produzca las células normales que debe producir», explicó Agudelo López. En los menores de 18 años, la presentación más frecuente es la leucemia linfoblástica aguda, una enfermedad que, a diferencia de las leucemias crónicas, exige intervención inmediata.
Las cifras en detalle
Del total de 11.007 casos prevalentes en el país, 7.043 corresponden a adultos, con una mediana de edad de 34 años, de los cuales el 50,19% son mujeres. En la población infantil y adolescente, los 3.964 casos presentan una mediana de edad de 11 años y un predominio masculino del 53,73%. Además, en el primer semestre de 2026 se confirmaron 402 nuevos diagnósticos, lo que evidencia la incidencia constante de estas patologías. La especialista destacó que, a diferencia de los tumores sólidos, en las leucemias agudas no se utiliza una clasificación por estadios; en su lugar, se emplean categorías de riesgo basadas en la edad, el recuento de leucocitos al diagnóstico, estudios moleculares, el compromiso del sistema nervioso central y la respuesta inicial al tratamiento. El término «metástasis» no es apropiado, aunque puede presentarse acumulación de células malignas en ganglios u otros órganos.
Síntomas y diagnóstico oportuno
La doctora Agudelo López enfatizó la importancia de reconocer los síntomas de alerta de forma temprana. «Más que hacer unos chequeos preventivos, es importante poder identificar los síntomas tempranamente», señaló. Entre las señales de alarma se encuentran el cansancio persistente, palidez, debilidad, petequias, moretones sin causa aparente, sangrado de nariz o encías y dolores óseos. Estos síntomas, advirtió la especialista, suelen confundirse con infecciones virales comunes, lo que retrasa la consulta con un especialista. Sin embargo, un simple hemograma realizado en el primer nivel de atención puede generar la sospecha diagnóstica y acelerar la derivación a hematología.
«Las leucemias agudas son probablemente las enfermedades más graves que tenemos nosotros en hematología y de verdad hacer un diagnóstico oportuno y poder intervenir puede cambiar el curso y el pronóstico».
Claudia del Pilar Agudelo López, médica cirujana, especialista en Medicina Interna y Hematología
Tratamiento y acceso
El pilar del tratamiento sigue siendo la quimioterapia, con esquemas que varían según la edad, el tipo de leucemia y la clasificación de riesgo. «La quimioterapia sigue siendo el pilar en estos pacientes», afirmó la hematóloga. En los niños con leucemia linfoblástica aguda se utilizan protocolos pediátricos específicos que, en muchos casos, pueden evitar la necesidad de trasplantes. No obstante, la especialista alertó sobre las dificultades de acceso a especialistas y tecnología en regiones apartadas como la Amazonía, la Orinoquía y varios departamentos del Caribe, donde la distancia geográfica y la falta de recursos especializados retrasan el diagnóstico y el tratamiento oportuno. Aunque la enfermedad no se transmite genéticamente de padres a hijos de forma automática, existen síndromes como Down, Li-Fraumeni, anemia de Fanconi y neurofibromatosis que aumentan la susceptibilidad, además de factores ambientales y ocupacionales como la radiación, los pesticidas y los hidrocarburos.
El reporte de la Cuenta de Alto Costo y el análisis de la doctora Agudelo López buscan visibilizar una realidad que afecta a miles de colombianos, en especial a la población infantil. La detección temprana, el acceso equitativo a servicios de hematología y la continuidad del tratamiento son los pilares para mejorar el pronóstico de una enfermedad que, sin intervención oportuna, tiene un curso devastador. Como concluyó la especialista, una intervención a tiempo puede cambiar radicalmente el curso y el pronóstico de estos pacientes.










