Organizaciones criminales transnacionales como el Tren de Aragua, con su subestructura AK7, el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y la ‘Ndrangheta, liderada por Giuseppe Palermo alias Peppe, han expandido sus operaciones de extorsión, lavado de activos y tráfico de drogas en barrios residenciales y comerciales de Usaquén y Suba, en el norte de Bogotá, incluyendo zonas como Toberín, Colina Campestre, Cedritos y la autopista Norte. Estas bandas han utilizado alianzas financieras, fachadas en clubes nocturnos y bares, tercerización a bandas locales y camuflaje como comerciantes para lograr un control indirecto y lavado de dinero en áreas de alto perfil, lo que ha derivado en múltiples operativos policiales liderados por la Policía Nacional a través de su Gaula, la Fiscalía y Europol desde enero de 2025 hasta mayo de 2026.
Entre los hitos clave se destacan la captura de Palermo en julio de 2025 en Colina Campestre, donde fingía ser un comerciante de café para enviar cocaína a Europa tras una investigación de 12 meses que incluyó 21 arrestos simultáneos en Italia; la desarticulación de la AK7 por extorsión en Cedritos; y la operación Nexus II en abril de 2026, que resultó en la captura de cinco enlaces del CJNG. En total, se han realizado 40 capturas de miembros del Tren de Aragua en este período, mientras que en marzo de 2026 se reportó la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, líder del CJNG, lo que propició el surgimiento de los Mexicanos Nueva Generación, investigados como una posible franquicia local. El CJNG, por su parte, ha gestionado finanzas y logística sin un despliegue armado notorio.
Reestructuración criminal y desafíos para las autoridades
Los reportes al cierre de mayo de 2026 evidencian una transformación delictiva en estos sectores residenciales, con una sofisticación financiera que incluye expansiones territoriales y reestructuraciones tras las capturas y la muerte de El Mencho. Residentes y comerciantes de Usaquén y Suba han incrementado las denuncias por extorsión, lo que representa desafíos significativos para las autoridades locales y nacionales en la lucha contra estas redes que aprovechan el flujo de criminales en tránsito por el aeropuerto internacional de Bogotá.
“Bogotá como capital, y al tener un aeropuerto internacional, tiene flujo de criminales que van en tránsito o inclusive pueden llegar como plataforma para desplazarse a otras zonas del país […] para coordinar actividades criminales principalmente. Pero desde inteligencia NO tenemos información de la presencia de Tren de Aragua en Toberin y mucho menos en disputa con grupos criminales internacionales”
Vocero de la Policía Metropolitana de Bogotá
Estas operaciones conjuntas subrayan la necesidad de una inteligencia reforzada para contrarrestar la expansión de estas mafias transnacionales en la capital, donde el control indirecto a través de terceros locales complica la desarticulación total de sus estructuras financieras y logísticas.












