Un informe de Confecámaras, que consultó a 26.689 empresas ubicadas en las zonas más afectadas por el terremoto de magnitud 7,4 ocurrido el pasado 10 de agosto, reveló que el 43 % de estos negocios se encuentra imposibilitado para operar. El reporte, con corte al 21 de agosto de 2026, señala que las microempresas son las más golpeadas por la emergencia, pues representan el 93,8 % del total de compañías que reportaron afectaciones. Esta situación agrava aún más el panorama económico de una región que ya suma 331 fallecidos, 4.439 heridos, 240 desaparecidos y más de 361.000 personas damnificadas.
El análisis detalló que el 68 % de las empresas afectadas tiene entre 1 y 5 trabajadores, y el 68,8 % sufrió daños en infraestructura o maquinaria. En cuanto a las pérdidas económicas, el 70,1 % reportó quebrantos por debajo de los 20 millones de pesos. La concentración de las afectaciones en microempresas es especialmente crítica, pues estos negocios cuentan con una capacidad financiera limitada para absorber choques de esta magnitud y para acceder a recursos que permitan su recuperación.
Necesidades y alternativas de financiación
El diagnóstico de Confecámaras identificó como principal requerimiento el acceso a capital no reembolsable, opción que fue solicitada por el 54,6 % de las empresas consultadas. Le siguen la reparación de instalaciones, maquinaria y equipos, con un 42,3 %; la necesidad de acceder a un nuevo crédito, con un 26 %; y los alivios sobre compromisos financieros actuales, con un 23,9 %. Estas cifras reflejan que la recuperación del tejido productivo no solo depende de reparar los daños físicos, sino de sostener financieramente a los negocios mientras logran retomar sus operaciones. Las autoridades siguen atendiendo la emergencia mientras se evalúa el impacto total en el entorno empresarial de la región.










