Con el estadio Atanasio Girardot repleto, Atlético Nacional vivió una jornada histórica el 13 de septiembre al presentar oficialmente a su nuevo jugador: James Rodríguez. Ante más de 44.000 almas que corearon su nombre, el capitán de la selección Colombia ingresó al césped tomado de la mano de sus dos hijos, Salomé y Samuel, en un gesto que marcó el tono emotivo de la velada. El dorsal 23, que portará en su regreso al fútbol colombiano, fue revelado entre ovaciones, pero la escena más conmovedora ocurrió después, cuando la hija mayor del futbolista, Salomé Rodríguez, publicó en Instagram un mensaje que se volvió viral: “Alguien que me despierte de este sueño”, escribió la adolescente junto a fotografías del recorrido con su padre.
La presentación, que mezcló la nostalgia de ver a James en la camiseta verdolaga con la alegría de su familia, tuvo como telón de fondo la influencia decisiva de los hijos del mediocampista en su vuelta al país. En la rueda de prensa ofrecida en la sede deportiva de Guarne, el futbolista confesó que la decisión de aceptar la oferta de Nacional, club del que fue hincha desde niño, estuvo profundamente marcada por el entusiasmo de Salomé y Samuel. “Influyó mucho, mis hijos son hinchas de este club y ellos están felices. Cuando se lo dije a mi hija, casi que lloraba”, reveló James, visiblemente emocionado, y agregó una anécdota sobre su hijo menor: “Mi hijo también; a él le está gustando mucho el verde, desde que estaba David”, en clara alusión al arquero David Ospina, tío de Salomé y excuñado de James, quien también asistió al acto junto a su familia.
El ambiente festivo en el Atanasio Girardot no solo celebró el regreso de la máxima figura colombiana al fútbol local, sino que evidenció el vínculo afectivo que lo une a sus hijos, quienes, según explicó el propio jugador, fueron determinantes en su decisión. “Quiero que ellos se sientan felices también”, señaló James en la conferencia, destacando que su prioridad es verlos contentos mientras él retoma su carrera en el club que lo vio nacer futbolísticamente. La presencia de Ospina, arquero que ha pasado varias temporadas en Nacional, sumó un capítulo más a la historia de reencuentros que rodea la llegada del ‘10’ al cuadro verde.
La emotiva reacción de Salomé Rodríguez
Horas después de la multitudinaria bienvenida, la cuenta de Instagram de Salomé se llenó de mensajes de apoyo y cariño. Las imágenes que publicó, en las que aparecen padre e hija tomados de la mano mientras recorren el gramado bajo una lluvia de aplausos, reflejan la complicidad que James siempre ha destacado en entrevistas. La joven, que creció viendo a su padre brillar en Europa y con la selección, ahora vivirá de cerca el sueño de verlo jugar cada fin de semana en el estadio que la vio nacer como hincha verdolaga.
“Alguien que me despierte de este sueño”
Salomé Rodríguez, hija de James Rodríguez, en Instagram
El mensaje de Salomé resume el sentir de miles de aficionados que aún no terminan de asimilar la vuelta de James al fútbol colombiano. Pero, más allá de la euforia deportiva, la historia detrás de la decisión revela el lado humano de uno de los futbolistas más importantes de la historia del país. La influencia de sus hijos, su deseo de verlos felices y la conexión con David Ospina, quien fue parte de la emotiva jornada, consolidan un regreso que trasciende lo puramente futbolístico y se convierte en un relato de amor familiar y pasión por los colores de Nacional.










