Cerca de 50 personas, entre ellas mujeres y varios hombres, saquearon la carga de concentrado para perros de un camión que se volcó en la carretera Medellín-Costa Atlántica, a la altura del descenso de Yarumal hacia Valdivia, en Antioquia. El incidente ocurrió mientras el conductor del vehículo, que resultaba ileso, era ignorado por la multitud que se apropió de la mercancía destinada a Caucasia, pese a la presencia de militares del Ejército que no intervinieron para detener el acto.
La situación escaló cuando los saqueadores profirieron insultos y amenazas directas no solo contra los militares, sino también contra un periodista que cubría el hecho. Los implicados hicieron alusiones a grupos armados para intimidar, en un fenómeno que se ha vuelto recurrente en Colombia con camiones accidentados, como el reciente saqueo de cajas de cerveza en un vehículo volcado en el Alto de La Línea, Tolima, en dirección Cajamarca-Calarcá.
Amenazas e intimidaciones marcaron el desorden
El Ejército solicitó apoyo a la Policía de Carreteras de Yarumal, pero la patrulla nunca llegó, dejando a los soldados expuestos ante la turba. Los saqueadores actuaron con total impunidad, llegando incluso a cuestionar la identificación selectiva por parte de las autoridades en medio del caos.
«Deje de grabar, papi, que le caen los de arriba y le echan candela».
Un asaltante, dirigiéndose al periodista
«¿Quiere quedarse sin celular?».
Otro asaltante, amenazando al periodista
«¿Aquí todo el mundo roba y a mí es el único que me tiene identificado?».
Un asaltante, confrontando a los militares
«A mí no me chimbee, sapo».
Un implicado, insultando a un soldado
Este episodio en Yarumal resalta la vulnerabilidad de las vías colombianas ante saqueos oportunistas, donde la falta de respuesta inmediata de las autoridades agrava el problema y pone en riesgo a los involucrados en labores de control y periodismo, demandando medidas más efectivas para prevenir futuros desmanes.












