Cerca de 500 caimanes llaneros enfrentan una grave crisis de hambre en las sedes de la Universidad Nacional de Villavicencio y la Estación de Biología Tropical Roberto Franco, ubicada en Villavicencio junto al Palacio de Justicia, así como en la Universidad de los Llanos y Merecure. La escasez de recursos económicos ha derivado en raciones insuficientes, limitadas a una por día o incluso menos, lo que ha provocado actos de canibalismo entre estos reptiles declarados en peligro de extinción por la Resolución 0676 del 21 de julio de 1997 del Ministerio de Medio Ambiente. La situación se ha agravado en los últimos ocho meses, afectando no solo a los caimanes sino también al personal y otras especies en estas instalaciones clave para la conservación en el Meta, donde se registran 317 especies amenazadas y 51 en peligro crítico.
El Comité Cívico de Villavicencio, liderado por su director ejecutivo Néstor Restrepo Roldán, presentó una petición el 10 de abril exigiendo medidas inmediatas, pero ni la Universidad Nacional, ni el Ministerio de Medio Ambiente, ni Cormacarena han respondido hasta la fecha. Restrepo Roldán ha denunciado el deterioro de las instalaciones y el riesgo para la biodiversidad regional, resaltado en la Resolución 0126 de 2024 del Ministerio de Ambiente. Andrés Felipe Aponte Gutiérrez, director de la estación desde hace un mes, ha remitido la vocería a Lucy Gabriela Delgado Murcia, decana de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional, en medio de limitaciones presupuestarias del Programa Nacional para la Conservación del Caimán Llanero.
Denuncias de canibalismo y llamado urgente a la acción
Las denuncias indican que los caimanes se están comiendo entre ellos debido al hambre extrema, con un denunciante anónimo afirmando que son cerca de 500 los reptiles afectados. Néstor Restrepo Roldán expresó con grandes sentimientos de descontento, contrariedad, intranquilidad y desagrado la situación que viven los empleados, los cocodrilos y las demás especies en el Instituto Biológico Tropical Roberto Franco, considerado una pieza fundamental para el desarrollo sostenible y la soberanía científica de la región Orinoquia, el principal centro de pensamiento y estudio biológico en la zona más biodiversa del país, aunque para el gobierno central sea la menos comprendida.
“Como representantes de la sociedad civil llanera, respetuosamente acudimos a ustedes para que de manera inmediata ordenen la adopción de las medidas necesarias que garanticen la conservación y bienestar de los empleados del Instituto y el derecho de los animales, previniendo y corrigiendo las situaciones que afectan su supervivencia y bienestar”
Néstor Restrepo Roldán, director ejecutivo del Comité Cívico de Villavicencio
Esta crisis subraya la urgencia de intervención para preservar no solo al caimán llanero, sino el legado científico de la Estación Roberto Franco como pilar del conocimiento en los Llanos. Autoridades y entidades involucradas deben actuar de inmediato para evitar un daño irreversible a la biodiversidad del Meta y garantizar el bienestar de estas especies emblemáticas.












