Wilson Alexander Prado Cabezas fue condenado a más de 57 años de prisión por un juez penal de conocimiento, tras ser hallado responsable de secuestrar y abusar sexualmente de al menos nueve mujeres en municipios del Valle del Cauca como Cali, Palmira, Candelaria y Jamundí, entre julio y noviembre de 2022. La Fiscalía General de la Nación, Seccional Cali, demostró su culpabilidad en delitos graves como secuestro extorsivo, acceso carnal violento, hurto calificado y extorsión agravados, lo que derivó en una pena privativa de la libertad que cumplirá en un centro penitenciario.
El esquema delictivo de Prado Cabezas consistía en contactar a sus víctimas, mujeres de entre 20 y 40 años, a través de plataformas virtuales ofreciendo un falso servicio de transporte en motocicleta. Una vez ganada su confianza, las trasladaba a sectores apartados donde las sometía con amenazas de muerte y golpes, despojándolas de sus pertenencias, sometiéndolas a abusos sexuales y exigiendo rescates a sus familiares que oscilaban entre 3 y 3.000 millones de pesos. En algunos casos, la retención fue prolongada, agravando el sufrimiento de las sobrevivientes.
Pruebas irrefutables y sentencia ejemplar
La investigación, liderada por un fiscal especializado de la Seccional Cali, contó con análisis técnicos del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, cuyas pruebas fueron declaradas suficientes por el juez. Entre las cifras destacadas de la condena se impone una multa equivalente a 43.999 salarios mínimos legales mensuales vigentes, reflejando la magnitud de los daños causados a las nueve víctimas confirmadas.
«el perfil genético de Wilson Alexander Prado Cabezas coincide en un 99,99 % con las muestras obtenidas de las víctimas»
Dictamen pericial, Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses
Esta sentencia representa un duro golpe contra la delincuencia sexual y extorsiva en la región, subrayando el compromiso de las autoridades judiciales en proteger a las mujeres y desarticular redes criminales que operan bajo apariencia de servicios cotidianos. La Fiscalía y Medicina Legal continúan fortaleciendo sus capacidades para prevenir futuros casos similares.

















