Un trágico accidente aéreo sacudió a Colombia este lunes 23 de marzo, cuando un avión Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Colombiana, matrícula FAC-1016, se precipitó a tierra apenas minutos después de despegar del aeródromo de La Tagua en Puerto Leguízamo, Putumayo. La aeronave, que se dirigía hacia Puerto Asís transportando personal de la Fuerza Aérea, el Ejército Nacional y la Policía Nacional, junto con dos camionetas, material logístico, de guerra, comunicaciones, repuestos y municiones, impactó a 1,5 kilómetros de la pista en zona rural, dejando un saldo devastador de 66 uniformados fallecidos: seis de la Fuerza Aérea, 58 del Ejército Nacional y dos de la Policía Nacional.
El reporte oficial, actualizado hasta las 10:50 de la noche del mismo día, detalla que la nave llevaba a bordo a la tripulación, tres pelotones equivalentes a unos 115 soldados y dos patrulleros, además de una Toyota blindada y una Nissan Frontier. Tras el impacto, se registraron explosiones intensas captadas en videos, provocadas por la detonación de las municiones en el incendio posterior, lo que complicó las labores de rescate e identificación de los cuerpos.
Investigación apunta a fallas técnicas o sobrecarga
Las autoridades, lideradas por el ministro de Defensa Pedro Sánchez, han iniciado una exhaustiva investigación para determinar las causas del siniestro, con hipótesis iniciales que incluyen posible exceso de peso, la corta longitud de la pista o una falla técnica en la aeronave, un C-130H fabricado en 1983 con cuatro motores Allison T56-A-15 de 4.591 caballos de fuerza cada uno y rampa hidráulica trasera. El ministro confirmó que el FAC-1016, que llegó a Colombia en 2020 procedente de la USAF con matrícula 83-0488 y fue reincorporado en agosto de 2023 tras mantenimiento en el Centro de Investigación y Desarrollo Aeroespacial de la FAC (Ciad), se encontraba en condiciones técnicas óptimas para volar, con una tripulación altamente cualificada. La ruta partía desde Catam en Bogotá con escalas previas.
“No hay indicios de un ataque por parte de actores ilegales”
Pedro Sánchez, Ministro de Defensa
El accidente ha generado profunda conmoción en las Fuerzas Armadas, con el Gobierno priorizando la identificación de los cuerpos, apoyo psicológico y logístico a las familias de las víctimas, y una investigación minuciosa que descarta cualquier acción externa. Este suceso subraya los riesgos inherentes a las operaciones en zonas remotas y de difícil acceso como Putumayo, donde el Hércules C-130 cumple roles vitales en el transporte de tropas y suministros.












