El 66,9% de los bogotanos reporta que sus desplazamientos diarios entre la casa y el trabajo o estudio superan una hora, según la Encuesta bienal de cultura ciudadana 2025 de la Secretaría de Cultura, un termómetro clave sobre percepciones de movilidad que por primera vez incluyó a la localidad de Sumapaz. El estudio, aplicado a 5.860 personas mayores de 13 años en 20 localidades, revela que el tiempo promedio de viaje en la capital alcanza 1 hora y 15 minutos, mientras que solo el 13,6% de los ciudadanos tarda menos de media hora, una caída de 5,5 puntos porcentuales en dos años. La situación desató un fuerte debate en el Concejo de Bogotá en marzo de 2026, donde el concejal Edison Julián Forero advirtió que la ciudad está congestionada cerca del 70% del tiempo, con velocidades promedio de apenas 15 kilómetros por hora.
El desglose por localidades muestra contrastes profundos: en Bosa, el 31,3% de los habitantes tarda más de dos horas en sus trayectos, mientras que en Ciudad Bolívar un 34,9% invierte entre 1 hora y media y dos horas, y un 7% supera las dos horas. Usme es otra de las más afectadas, donde uno de cada cuatro ciudadanos requiere más de dos horas para desplazarse, y solo el 2% realiza viajes menores a 30 minutos. En el extremo opuesto, Chapinero aparece como la localidad con mejores indicadores: ningún habitante reporta trayectos superiores a dos horas, el 92,1% tarda menos de 1 hora y media, y uno de cada tres se moviliza en menos de media hora. La encuesta también evidenció que el 30,6% de los bogotanos tarda entre una y 1 hora y media, con un aumento de 5,8 puntos porcentuales frente a 2023, mientras que el 25,5% requiere entre 1 hora y media y dos horas, y el 10,8% supera las dos horas, una cifra que sigue al alza.
Debate en el Concejo: cifras de congestión y respuestas oficiales
En el Concejo, Forero detalló que recorrer cinco kilómetros puede tomar hasta 40 minutos, y calculó pérdidas económicas por los trancones en 12 billones de pesos anuales, al tiempo que señaló la proliferación de frentes de obra sin coordinación. La secretaria de Movilidad, Claudia Díaz, defendió las medidas implementadas, indicando que el pico y placa solidario, criticado por no desestimular el uso del carro particular, representa menos del 4% del parque automotor y que los recursos recaudados, cerca de un billón de pesos entre 2024 y 2025, financian el transporte público. Díaz también destacó la instalación de resaltos parabólicos, que han reducido en 45% los lesionados y han salvado 14 vidas, así como 45 medidas de gestión del tráfico puestas en marcha. Sin embargo, la realidad es que la red semafórica presenta más de 1.200 intersecciones con fallas en el último año, y existen más de 11.000 planes de manejo de tránsito en obras sin evaluación de impacto.
«La ciudad está congestionada cerca del 70% del tiempo, con velocidades promedio de solo 15 km/h.»
Edison Julián Forero, concejal de Bogotá
«El pico y placa solidario representa menos del 4% del parque automotor y los recursos recaudados financian el transporte público.»
Claudia Díaz, secretaria de Movilidad
Infraestructura: proyectos atrasados y expectativas en el metro
El director del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), Orlando Molano, explicó ante el Concejo que la administración recibió 76 proyectos atrasados por más de 10 billones de pesos, algunos con retrasos de hasta seis años, lo que ha contribuido a la congestión crónica por el aumento del parque automotor y la red vial sobreexigida. Molano informó que la troncal de la avenida 68 ya supera el 80% de ejecución y que se prevé la entrega de 20 proyectos más en 2026, mientras que en los dos años previos se han entregado 28 proyectos de infraestructura. La construcción de la primera línea del metro genera expectativas de reducción de tiempos, especialmente en localidades como Bosa y Kennedy, pero los datos de la encuesta de 2025 reflejan que aún no se sienten mejoras significativas. Para los bogotanos, la movilidad sigue siendo un drama cotidiano que afecta su calidad de vida y productividad, con cifras que muestran un deterioro progresivo desde 2023, cuando los viajes cortos comenzaron a reducirse y los largos a aumentar sin que las medidas oficiales logren revertir la tendencia.












