Al menos 67 familias han sido desplazadas en el corregimiento de Agua de la Virgen, en la zona rural de Ocaña, Norte de Santander, debido a intensos enfrentamientos armados entre las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN) y el Ejército Gaitanista de Colombia (AGC). Los hechos se registraron en las veredas Nuevo Amanecer, La Enllanada, San Agustín y el sector Los Curitos, donde los grupos ilegales disputan el control de rutas estratégicas para el narcotráfico y el contrabando. Según la Defensoría del Pueblo, los afectados han buscado refugio en casas de conocidos y familiares, mientras se reportan al menos tres personas heridas, además de retenes ilegales, personas retenidas y desaparecidas, y la ocupación de sedes educativas.
Jorge Bohórquez, personero municipal de Ocaña, y Hugo Guerrero, secretario de Gobierno local, han alertado sobre la gravedad de la situación, que incluye heridos recibiendo atención en el hospital Emiro Quintero Cañizares. Las confrontaciones, ocurridas de manera reciente con declaraciones a las familias el lunes 16 de febrero, han suspendido clases y dañado infraestructura de internet, agravando la crisis humanitaria en la región.
Autoridades exigen cese al fuego y atención humanitaria
La Defensoría del Pueblo, junto con la Diócesis de Ocaña, prepara una misión humanitaria para atender a los desplazados, con acompañamiento de la Iglesia Católica, el Ministerio Público y la administración municipal. Hasta el momento, no se ha emitido un reporte oficial por parte de las autoridades policiales y militares, en medio de un conflicto que no es nuevo en la región del Catatumbo, donde grupos armados como el ELN y disidencias de las Farc han protagonizado enfrentamientos previos por las mismas dinámicas ilícitas, ahora extendiéndose a zonas limítrofes de Norte de Santander y Cesar.
“Tenemos por lo menos tres personas heridas que están en el hospital Emiro Quintero Cañizares de Ocaña, hay reporte de personas retenidas y desaparecidas. Esta es una situación bastante compleja y muy grave, pues lo que viene ocurriendo en ese sector donde hay presencia de estos grupos de autodefensas, y por eso hemos iniciado con la ruta de atención a esta población”
Jorge Bohórquez, personero municipal de Ocaña
“El llamado a los actores armados es a que cesen este tipo de acciones en el territorio y dejen a la población civil al margen de toda hostilidad”
Jorge Bohórquez, personero municipal de Ocaña
Este nuevo episodio subraya la persistente violencia en áreas fronterizas, donde la población civil sigue siendo la principal víctima de las disputas territoriales entre estructuras criminales, demandando una respuesta integral del Estado para garantizar la seguridad y el retorno seguro de los desplazados.















