68 jóvenes músicos de veredas y colegios de Manizales se reúnen en un escenario bajo la batuta de un director internacional.

Compartir en redes sociales

La Alcaldía de Manizales, mediante la Secretaría de Educación, impulsa la formación artística a través de un programa que pasó de 22 a 32 bandas sinfónicas, beneficia a cerca de 2.000 niños y jóvenes al año y contempla ocho agrupaciones rurales.

Este fin de semana, 68 estudiantes vivirán una experiencia musical bajo la batuta del maestro Víctor Hugo López Aguirre, quien ocupa la dirección titular de la Orquesta Sinfónica de Loja, en Ecuador.

Juan Manuel Ríos, estudiante de la Banda Sinfónica de la Institución Educativa Andrés Bello, inició su acercamiento a la música mediante una chirimía en el barrio El Nevado, probó primero el clarinete, luego la trompeta y, finalmente, el trombón, instrumento con el que proyecta su futuro. Actualmente entrena a diario, disfruta del proceso y sueña con incursionar en salsa y jazz.

Guadalupe Rendón, alumna de la Institución Educativa Rural La Cabaña, halló en el clarinete una manera de ocupar su tiempo libre con aquello que le apasiona. Valorando la labor de sus compañeros y de su profesor, Edward, describe el apoyo dedicado que recibe para su formación.

Con trayectorias distintas y realidades diferentes, tanto Juan Manuel como Guadalupe participarán este fin de semana en la misma partitura: forman parte de los 68 jóvenes seleccionados del Programa Municipal de Bandas de Manizales que compartirán escenario bajo la guía de un director de trayectoria internacional nacido en la ciudad.

Detrás de cada ensayo hay horas de práctica, docentes que orientan, familias que acompañan y estudiantes que aprenden a escuchar, a trabajar en equipo y a descubrir capacidades que quizá no sabían que tenían. También existe una apuesta de la Alcaldía de Manizales, a través de las Secretarías de Educación y de Cultura y Civismo, por fortalecer la cultura y la educación artística como componente de la formación integral de niños y jóvenes.

Un encuentro que fusiona talento local con experiencia internacional

El director invitado es Víctor Hugo López Aguirre, músico manizaleño formado en la Universidad de Caldas, quien integró la Orquesta Sinfónica de Caldas y, tras un concurso, ingresó a la Orquesta Filarmónica de Bogotá. Se especializó en dirección orquestal en la Universidad Nacional de Colombia y completó estudios de interpretación musical en Alemania. Actualmente dirige la Orquesta Sinfónica de Loja (Ecuador).

Para los jóvenes, actuar junto a un director de esa trayectoria representa una oportunidad para enfrentar nuevos retos y crecer musicalmente, además de valorar la orientación y las oportunidades que estas experiencias ofrecen.

López Aguirre sostiene que la formación musical posee beneficios que van más allá del escenario. Tocar un instrumento exige coordinación de sentidos, concentración, escuchar a los demás y trabajar hacia un objetivo común, por lo que destaca la importancia de apoyar estos procesos desde edades tempranas.

La iniciativa de ampliar de 22 a 32 agrupaciones y la consolidación de proyectos en zonas rurales permiten acercar la formación musical a estudiantes de campo y ampliar sus posibilidades de participación artística.

Las agrupaciones operan de febrero a noviembre y cuentan con una inversión anual que supera los $900 millones, destinada a la operación del programa, la compra y el mantenimiento de instrumentos. Este respaldo facilita el desarrollo de procesos formativos y ofrece condiciones para desarrollar habilidades musicales.

La apuesta no se limita a formar intérpretes: en las salas de ensayo también se aprenden responsabilidades, se respeta la diversidad, se aceptan observaciones y se entiende que el resultado colectivo depende del compromiso individual, como enfatiza Alejandro Naranjo Gallego, director de la Banda Sinfónica del Colegio de Cristo.

La cultura como puerta para transformar vidas

El incremento del Programa Municipal de Bandas refleja el compromiso de la Alcaldía de Manizales con el fortalecimiento de la cultura y la educación artística. La inversión y las alianzas buscan ampliar el acceso de los estudiantes a procesos de formación musical y brindarles espacios para desarrollar su talento.

El programa beneficia a unos cerca de 2.000 niños y jóvenes al año, promoviendo la disciplina, la concentración, el trabajo en equipo y la confianza en sí mismos. El objetivo es que la formación artística no dependa de la capacidad económica familiar y que los estudiantes puedan explorar intereses, participar en nuevas experiencias y construir sus proyectos de vida.

Para la Administración Municipal, acompañar estos procesos también implica reconocer el valor de docentes, instrumentos, espacios de ensayo y oportunidades de circulación artística que permiten a los jóvenes mostrar lo aprendido ante distintos públicos.

Cuando la música también transforma a las familias

Las imágenes de los ensayos muestran a familias que acompañan a sus hijos, como es el caso de Lady Johanna Valencia, madre de uno de los seleccionados, quien ha observado cambios en su hijo que van más allá de lo académico, como mayor confianza y compromiso con una actividad que genera orgullo entre sus pares y docentes.

La experiencia musical también ha conectado a la familia con el proyecto, al convertir los ensayos y las presentaciones en espacios de apoyo y reconocimiento del esfuerzo detrás de cada interpretación. En este caso, el hijo, originario de San Peregrino, fue el único estudiante de su banda seleccionado para esta experiencia.

En el aula, en la vereda o en el escenario, cada estudiante vive su propio proceso: para algunos la música representa un sueño profesional; para otros es un espacio de convivencia, amistad y expresión. En todos los casos, se identifica una oportunidad para aprender y ganar confianza.

Alianzas que acercan músicos profesionales a las escuelas

El fortalecimiento del programa también se manifiesta en alianzas que amplían las oportunidades de formación y circulación artística. La Alcaldía de Manizales ha priorizado el arte y la cultura, aumentando la inversión pública en este sector y facilitando la dotación de instrumentos para la Banda Municipal, así como convocatorias que fortalecen la presencia de expresiones artísticas en la ciudad. En la actualidad, existe un proceso de formación sinfónica que parte desde la educación formal, involucra a la población joven en la Banda Municipal y encuentra su punto alto en la Orquesta Sinfónica de Caldas, una de las pocas sinfónicas profesionales del país.

Con la Orquesta Sinfónica de Caldas se desarrolla un trabajo directo en escuelas oficiales: músicos y docentes especializados visitan los colegios para impartir clases y talleres sobre distintos instrumentos. Este año se han realizado 45 talleres y un concierto conjunto entre estudiantes del Programa Municipal de Bandas y la Orquesta Sinfónica de Caldas; la meta es alcanzar 60 talleres y una segunda residencia artística que permita a los jóvenes participar en otro concierto con músicos profesionales.

Para Germán Alonso Vargas Pieraltta, docente de música de la Escuela Normal Superior de Caldas, estas experiencias permiten que estudiantes de diversos colegios se encuentren, compartan saberes y asuman retos musicales que enriquecen su formación. También subraya la necesidad de continuar fortaleciendo el programa, ampliar recursos y asegurar instrumentos y condiciones para ampliar la vinculación de más jóvenes.

Con tres conciertos gratuitos para escuchar el talento de Manizales

  • sábado, 4:00 p. m.: Centro Comercial Mallplaza
  • sábado, 6:00 p. m.: Bulevar de Chipre, Parque de los Niños
  • domingo, 11:30 a. m.: Retreta Dominical, en el Parque Caldas

Las presentaciones serán a cargo de los 68 estudiantes seleccionados, bajo la dirección del maestro Víctor Hugo López Aguirre. La entrada será libre.

En cada interpretación se reflejan las horas de estudio, el acompañamiento de docentes, el respaldo de las familias y el esfuerzo de los jóvenes para que la formación musical llegue a instituciones urbanas y rurales. Cuando Juan Manuel toma su trombón, imagina la salsa y el jazz que aspira tocar; cuando Guadalupe toma su clarinete, encuentra una actividad que le proporciona felicidad; y cuando los 68 músicos se reúnen para interpretar una obra, aprenden a escuchar a los demás para que la música tenga sentido.

Una banda sinfónica no se edifica solamente con instrumentos y partituras; se construye con oportunidades, disciplina, confianza y jóvenes que descubren que su talento merece un escenario. Este fin de semana, Manizales ofrece tres oportunidades para escucharlos. Detrás de cada nota hay una historia de formación, sueños y posibilidades, resultado de la apuesta de la Alcaldía de Manizales por una educación que también se aprende, se siente y se construye a través de la música.

Sigue leyendo