700 kilos de caracol africano han sido recolectados en el Valle de Aburrá en 2026

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Las autoridades del Área Metropolitana del Valle de Aburrá han logrado recolectar más de 700 kilogramos de caracol africano en lo que va de 2026, como parte de una estrategia articulada para controlar esta especie exótica invasora que representa una seria amenaza para la biodiversidad, la agricultura local y la salud pública. La iniciativa, que involucra a los gobiernos municipales, Emvarias, el Comité de Aseo y Ornato de Medellín y comunidades debidamente capacitadas, se ha desarrollado en los diez municipios que conforman el área metropolitana, con jornadas de recolección que se realizan semanalmente y que continuarán durante todo el año, intensificándose especialmente en temporada de lluvias, cuando la humedad favorece la reproducción de esta plaga.

Del total recolectado, el Comité de Aseo y Ornato de Medellín ha aportado 300 kilogramos, mientras que otras 300 comunidades capacitadas han contribuido con una cantidad similar, demostrando el impacto positivo de la formación ciudadana. En total, alrededor de 1.300 personas han recibido capacitación para identificar y manejar adecuadamente esta especie, considerada por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) como una de las más peligrosas del mundo. Los ejemplares capturados son entregados a Emvarias para su disposición segura, siguiendo estrictos protocolos de manejo que incluyen el uso de guantes, la recolección preferiblemente al amanecer o atardecer, su depósito en bolsas gruesas o recipientes herméticos, el sacrificio con sal o cal viva, y finalmente el entierro a 40 centímetros de profundidad, lejos de fuentes de agua.

Impacto en la salud y el ecosistema

El caracol gigante africano representa un peligro multifactorial. No solo amenaza la biodiversidad y los cultivos locales al consumir vegetación y desplazar especies nativas, sino que también puede transmitir parásitos y bacterias que causan enfermedades intestinales, fiebre, meningitis e inflamación de tejidos, afectando el sistema nervioso central. Las autoridades insisten en que la erradicación definitiva solo es posible con la colaboración ciudadana, por lo que recomiendan mantener jardines y patios libres de residuos y maleza, evitar dejar restos orgánicos que sirvan de alimento a estos moluscos, y reportar cualquier avistamiento.

«Hemos recolectado aproximadamente 700 kilogramos de estas especies invasoras en un trabajo articulado en 2026»

Alejandra Rodríguez Botero, profesional del equipo de Gestión del Riesgo y Adaptación al Cambio Climático del Área Metropolitana

La estrategia de control incluye vigilancia intensificada durante la temporada de lluvias, cuando la humedad facilita la reproducción masiva de esta especie. Las autoridades recuerdan que los ciudadanos no deben tocar los caracoles con las manos desnudas, deben lavarse de inmediato en caso de contacto accidental y reportar el hallazgo al Área Metropolitana del Valle de Aburrá. La instrucción ante un avistamiento es clara: no tocar, lavarse si hay contacto y reportar de inmediato a las autoridades ambientales.

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