El aumento del 23 por ciento en el salario mínimo decretado este año ha generado recálculos actuariales que redujeron las mesadas de pensiones para 72.600 jubilados que están bajo el esquema de retiro programado en fondos privados de pensiones en Colombia, según reveló Ricardo Guerra, presidente de Colfondos. Este ajuste, realizado en el marco del Régimen de Ahorro Individual con Solidaridad (RAIS), responde a fórmulas que proyectan el ahorro acumulado frente a la expectativa de vida y variables económicas como la desvalorización de bonos y modificaciones normativas al decreto de deslizamiento.
El impacto se siente especialmente en pensionados actuales y aquellos próximos al retiro, al alterar el equilibrio financiero del RAIS. Además, 6.000 personas optaron por aplazar su pensión ante estas circunstancias, mientras que 32.000 afiliados dependen del Fondo de Garantía de Pensión Mínima, con recursos limitados. El costo del seguro previsional subió del 2,4 por ciento al 2,63 por ciento, y en casos puntuales las mesadas se redujeron hasta un 30 por ciento, debido a cambios en el grupo familiar o situaciones específicas.
Encarecimiento de rentas vitalicias y tensiones sistémicas
Uno de los efectos más notorios es el encarecimiento de las rentas vitalicias, cuyo capital necesario pasó de 350 millones a 550 millones de pesos, un salto del 57 por ciento impulsado por el alza salarial —el más alto en décadas— y las nuevas normas. Esto cambia por completo las ecuaciones actuariales, generando tensiones en la oferta de las aseguradoras si el costo del seguro se acerca al tope legal del 3 por ciento.
«Es un tema absolutamente aritmético. Si el capital debe durar más años bajo nuevas condiciones, el valor mensual se ajusta».
Ricardo Guerra, presidente de Colfondos
Guerra enfatizó que estos recálculos son obligatorios y se aplican con rigurosidad a la ley vigente, protegiendo a los pensionados dentro del marco legal. Colfondos se compromete a informar oportunamente cualquier cambio normativo y recalcular las mesadas en consecuencia.
«Estamos hablando de un aumento cercano al 57 por ciento producto de ambas medidas. Eso cambia completamente las ecuaciones, porque bajo el contexto actual una persona necesita hoy 200 millones de pesos más para garantizar una renta vitalicia que le cubra hasta su fallecimiento, ahora requiere 550 millones. Es un salto gigante de un día para otro».
Ricardo Guerra, presidente de Colfondos
«Fueron casos puntuales, por ejemplo cuando hay cambios en el grupo familiar o situaciones específicas que obligan a recalcular. Pero sí hubo reducciones producto de esta coyuntura, pero cada caso es particular».
Ricardo Guerra, presidente de Colfondos
En un contexto de ajustes económicos profundos, este fenómeno subraya la vulnerabilidad del sistema previsional ante variaciones macroeconómicas, afectando no solo a los jubilados en retiro programado sino al ecosistema completo de fondos privados, donde la combinación de factores ha impuesto un reequilibrio inmediato y forzado.















