Una anomalía cerebral impide experimentar placer con la música

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Investigación internacional identifica anhedonia musical en una minoría

Un estudio colaborativo entre la Universidad de Barcelona y la Universidad McGill identificó a un grupo reducido de personas que no experimentan placer emocional al escuchar música, pese a percibirla con claridad. Los hallazgos se obtuvieron mediante resonancia magnética funcional (fMRI), y señalan un desacoplamiento entre el procesamiento sonoro y el sistema de recompensa.

El análisis neurofisiológico se centró en registrar respuestas ante estímulos musicales. Se observó que la corteza auditiva respondió normalmente, mientras que el núcleo accumbens permaneció inactivo, lo que sugiere que el lazo afectivo asociado al placer no se activa frente a la música.

“La música no activa el sistema de recompensa en estos cerebros, a pesar de que la percepción auditiva funciona” — Dr. Rosa Martínez, Universidad de Barcelona

Los investigadores señalan que una parte importante de los casos podría explicarse por factores genéticos: 54% de las situaciones analizadas se relacionan con herencia, según los autores del trabajo.

“La desconexión entre las rutas auditivas y de recompensa podría ser una firma de este fenómeno” — Dr. Liam Chen, Universidad McGill

Como contraste, el estudio aborda la musicofilia, una condición en la que determinadas personas manifiestan un impulso intenso por escuchar música tras experiencias neurológicas relevantes. Este hallazgo refuerza la idea de que el vínculo emocional con la música depende de la configuración de redes neuronales, y puede variar entre individuos. En conjunto, los resultados amplían el diálogo sobre la complejidad del cerebro y la interacción entre sentidos y emociones.

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