Diversidad frutícola colombiana se documenta en guía ilustrada de autor reconocido
Colombia alberga una amplia variedad de frutos nativos que acompañan tradiciones regionales y la gastronomía local. En este marco, una guía reciente agrupa 202 frutas autóctonas del territorio y propone fichas técnicas para facilitar su reconocimiento y comprensión pública, según detalla su autor.
La obra, creada por Gian Paolo Dáguer, presenta las características básicas de cada pieza, su procedencia geográfica y posibles usos culinarios. El volumen se posiciona como fuente de referencia para quienes estudian la biodiversidad y la tradición alimentaria de Colombia.
- Lulo — originario de las zonas andinas; la descripción resalta su pulpa ácida y su presencia en bebidas locales y postres.
- Gulupa — fruto de color morado intenso y cáscara resistente; se consume principalmente fresco o en preparaciones dulces dentro de climas tropicales.
- Borojó — típico de la región Pacífica; se utiliza en jugos y postres, reflejando la conexión entre plantas nativas y tradiciones gastronómicas regionales.
Los apartados técnicos de la guía detallan cómo el entorno regional condiciona las prácticas culinarias. En las zonas andinas se prioriza el consumo de lulo, mientras que en la franja costera del Pacífico se integra más borojó en la oferta gastronómica cotidiana.
La trayectoria de Dáguer se vincula con su infancia, cuando acompañaba a familiares en una finca y aprendía sobre las plantas que rodeaban la casa. Esos recuerdos sirvieron para forjar una mirada orientada a la preservación y al reconocimiento de variedades poco difundidas entre el público.
“Este inventario revela que la diversidad regional no es solo un atractivo estético, sino un legado alimentario que merece ser valorado en la vida diaria.”
— Gian Paolo Dáguer
La publicación subraya la necesidad de documentar y divulgar estas especies para apoyar la conservación de la diversidad biológica y de las prácticas culturales asociadas a la comida en Colombia.















