Tilman Palacios, el joven extremo de 20 años del América de Cali, nacido en agosto de 2005, sorprendió a todos en la zona mixta del estadio Pascual Guerrero de Cali al confesar que aún reside en la casa hogar del club en Jamundí, sin contar con un apartamento propio. Esta revelación surgió después de la victoria 2-1 del América sobre Independiente Medellín en los cuadrangulares semifinales de la Liga BetPlay, cuando le preguntaron dónde quería que ubicaran su premio como mejor jugador del partido, en el que brilló con una calificación de 7.6 puntos, un 64% de pases correctos, cuatro regates efectivos y el primer gol del encuentro, antes de ser sustituido en el minuto 75.
Palacios, quien inició el partido como lateral defensivo, demostró su versatilidad y talento en un duelo clave para las aspiraciones escarlatas. Originario de Curbaradó en Chocó, una zona alejada, ingresó a la cantera del América en 2023 tras un año cedido al Cúcuta Deportivo, y debutó oficialmente el 26 de julio de 2025 ante Águilas Doradas, entrando en el minuto 65. Su situación refleja la realidad de muchos juveniles que, provenientes de regiones remotas, son alojados en casas hogar por los clubes, donde comparten habitación hasta con cuatro compañeros más.
El ascenso de un talento chocoano en tiempos de definición
Esta confesión de Palacios resalta el esfuerzo detrás de su rápido ascenso en el fútbol profesional, en medio de los cuadrangulares semifinales que definen al América, equipo que ganó su última final en 2020 ante Santa Fe. Los próximos desafíos para los dirigidos por el cuerpo técnico incluyen el duelo de vuelta ante Independiente Medellín el 1 de diciembre como visitantes, seguido de partidos contra Junior de visitante y Atlético Nacional en el Pascual Guerrero, donde el joven extremo espera seguir contribuyendo con su desequilibrio y humildad.
La historia de Palacios inspira a las nuevas generaciones de futbolistas vallecaucanos y chocoanos, recordando que el camino al éxito en el balompié profesional pasa muchas veces por los sacrificios cotidianos en las casas hogar, forjando no solo habilidades técnicas sino también carácter en medio de la competencia feroz de la Liga BetPlay.

















