ELN libera a 11 secuestrados tras 10 meses en Tibú y El Tarra, Norte de Santander

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La guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) liberó este domingo por la tarde a once personas que mantenía secuestradas desde inicios de año en la zona del Catatumbo, en los municipios de Tibú y El Tarra, Norte de Santander, tras diez meses y 16 días de cautiverio. Entre las víctimas se encuentran nueve hombres y dos mujeres, una de ellas venezolana, todas residentes en esas localidades, quienes fueron entregadas a una comisión humanitaria integrada por el Comité Internacional de la Cruz Roja, la Iglesia Católica, la ONU y la Defensoría del Pueblo, bajo estrictos protocolos humanitarios. Los liberados, que no presentan afectaciones médicas, se reencontraron con sus familias en áreas rurales de Tibú y El Tarra, aunque sus nombres no se divulgan por razones de seguridad.

El obispo de la Diócesis de Tibú, monsignor Israel Bravo, celebró el regreso de las víctimas, afirmando que “afortunadamente regresaron a la libertad, sanos y salvos, y esto nos permite celebrar la vida. No se tiene información del porqué del secuestro, pero espera así mismo que los demás secuestrados regresen a la libertad lo más pronto posible”. Uno de los liberados es un firmante del Acuerdo de Paz en proceso de reincorporación, en una región marcada por secuestros atribuidos al ELN, disidencias de las Farc y grupos narcotraficantes que disputan el control territorial y los corredores fronterizos con Venezuela.

Preocupante aumento de secuestros en la zona

La liberación se produce en medio de un incremento alarmante de secuestros en el Catatumbo, con más de diez casos reportados solo en Tibú durante la última semana, atribuidos tanto al ELN como a disidencias de las Farc. Norte de Santander figura entre los departamentos más afectados por este fenómeno, donde los grupos armados al margen de la ley generan graves afectaciones a la seguridad de las comunidades civiles. Olguín Mayorga, representante de las víctimas de Norte de Santander, denunció que “los casos de secuestro en la zona del Catatumbo siguen en aumento, sin que haya algún ningún tipo de control por parte de las autoridades locales… los grupos armados al margen de la ley siguen generando afectaciones a la seguridad de las comunidades civiles, quienes son los más afectados por este fenómeno”.

“La entrega humanitaria se realizó a la Defensoría del Pueblo, la Iglesia Católica y la Misión de la ONU, en el marco del acompañamiento institucional que garantiza la protección de la vida, la integridad y la dignidad de quienes han estado privados de la libertad”.

Defensoría del Pueblo

Desplazamiento y confinamiento de firmantes de paz

El panorama humanitario en el Catatumbo sigue siendo crítico, con 223 firmantes de paz desplazados este año y otros 19 confinados por los enfrentamientos entre el ELN y las disidencias de las Farc, según datos de la Agencia para la Reincorporación y la Normalización (ARN). Lorena Corvera, coordinadora de la ARN en Norte de Santander, destacó que “el panorama sigue siendo preocupante en el Catatumbo. Este año han salido desplazados 223 firmantes de paz, mientras que otros 19 firmantes siguen confinados por los enfrentamientos entre ELN y las disidencias de las Farc”. Además, señaló las dificultades de acceso institucional por la violencia: “Fue complicado ingresar a la zona a inicios del presente año; solamente a mediados del año un grupo de la ARN logró ingresar a la zona urbana de algunos municipios del Catatumbo con el objetivo de brindar la ayuda que requieren estas personas”.

Esta liberación representa un alivio momentáneo en una región donde el acceso de entidades estatales permanece restringido por la persistente violencia, y donde las comunidades civiles continúan siendo las principales víctimas de la confrontación armada por el control territorial.

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