Juzgado de Bucaramanga multa a gobernador de Santander con 30 SMLMV por tarabita en Mogotes

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Un juzgado de Bucaramanga impuso una sanción de 30 salarios mínimos legales vigentes a cada uno de los altos funcionarios involucrados en el incumplimiento de una orden judicial para reemplazar la precaria tarabita artesanal que cruza el río Chicamocha en la vereda Palmas de Felisco, municipio de Mogotes, Santander. Entre los sancionados figuran el gobernador Juvenal Díaz, el director del Invías Jhon Jairo González, el director de la UNGRD Carlos Carrillo, la secretaria de Infraestructura de Santander Jesica Mendoza, así como los alcaldes de Mogotes y Molagavita. Esta medida responde a una acción popular interpuesta por Marco Antonio Velásquez, quien exigió la construcción de un puente seguro ante el peligro inminente que representa la actual canastilla deslizada por un cable para estudiantes e habitantes de la zona.

El fallo judicial de 2024 declara el desacato a una resolución previa que ordenaba la edificación del puente, luego de que el original colapsara hace seis años, dejando a la comunidad sin una vía segura para cruzar el caudaloso río Chicamocha, que separa Mogotes de Molagavita. A pesar de promesas desde hace más de tres años y visitas de funcionarios, la obra no se ha materializado, y la tarabita sigue siendo el único medio de paso, con dos accidentes leves reportados solo este año. Originalmente afectaba a seis estudiantes, aunque actualmente tres reciben clases de manera provisional, mientras la población continúa expuesta al riesgo.

Comunidad clama por una solución definitiva

La secretaría de Infraestructura de Santander ha argumentado la falta de recursos para ejecutar la obra, cuyo costo estimado asciende a 13 mil millones de pesos, pero el juez no aceptó excusas y ordenó el pago de la multa o tres meses de arresto para cada responsable, además de remitir copias del caso a la Procuraduría y la Contraloría para posibles investigaciones disciplinarias y fiscales. La acción popular iniciada en 2019 ya había dispuesto un mantenimiento provisional de la tarabita, pero el nuevo incumplimiento de 2024 agrava la situación, dejando a los moradores en una ruleta rusa diaria.

“Es una cuerdita muy, muy pequeñita, el río es muy cabaloso. Por misericordia del señor que no ha llegado la gente aquí, porque ustedes verán cómo van a pasar…”

Habitante de la vereda Palmas de Felisco

“Que hace más de tres años nos prometieron un puente acá en esta vereda y solo han llegado meras visitas, no han cumplido nada”

Residente local

La indignación de la comunidad se hace eco en las voces de sus habitantes, quienes insisten en la urgencia de una alternativa segura. “La gente sigue cruzando el río Chicamocha con la tarabita porque no hay alternativa. Mientras tanto, las autoridades siguen sin brindar una solución definitiva”, denunció un veedor local. Este caso pone en evidencia las dificultades para materializar proyectos de infraestructura en zonas rurales remotas y podría derivar en mayores consecuencias legales si no se atiende de inmediato la vulnerabilidad de la población.

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