En Colombia, agencias de detectives privados como Detectives Bogotá y Cazando Infieles se han convertido en aliadas clave para personas sospechosas de infidelidades en sus parejas, utilizando avanzados métodos de vigilancia como cámaras ocultas, dispositivos GPS y técnicas de mimetismo en entornos cotidianos como plazas u oficinas. Juan José Poveda, investigador privado y abogado de Detectives Bogotá, que opera desde hace 17 años, y Nancy Ramírez, representante legal de Cazando Infieles con 18 años de experiencia, lideran estos servicios en ciudades como Bogotá, Medellín, Cartagena, Buenaventura y otras urbes del país. Los clientes, que abarcan desde políticos y celebridades hasta personas de ingresos altos y bajos, ya sean casados o en noviazgos, contratan estas agencias por dudas sobre la fidelidad de sus parejas, en un mercado amplio y variado.
Los investigadores, muchos con experiencia previa en la Policía Nacional y la extinta DAS, realizan seguimientos discretos en espacios públicos, adaptándose con vestimenta acorde al entorno y priorizando a mujeres detectives que pasan más desapercibidas. Hace cinco años, eran más las mujeres quienes solicitaban investigar a sus parejas hombres, pero ahora los hombres contactan en mayor número para indagar sobre infidelidades femeninas. Entre los descubrimientos más comunes figuran relaciones con prostitución o preferencias homosexuales, generando reacciones diversas como llanto, episodios de violencia o incluso decisiones por segundas oportunidades. Las agencias evitan casos de famosos con fuerte seguridad personal, abortando misiones si son detectados, y operan incluso en zonas de alta inseguridad como Buenaventura, ajustándose a los riesgos. El contacto se realiza principalmente vía web o WhatsApp, limitándose a ciudades específicas por agencia.
Los servicios más demandados y el cambio en la clientela
Los servicios de vigilancia para confirmar infidelidades representan la mayor demanda en estas agencias, superando otras investigaciones. Poveda destaca que es el motivo principal por el que la gente los contacta, mientras Ramírez explica la evolución del perfil de clientes.
“Los servicios para los que más llama la gente son servicios de infidelidades”
Juan José Poveda, investigador privado y abogado, Detectives Bogotá
“Ahorita están contactando más hombres para investigar a sus parejas que las mujeres. Hace unos cinco años atrás, sí contactaban más las mujeres para investigar a sus parejas, obviamente hombres. Pero ahorita ha subido el tema de la infidelidad de parte de la mujer, entonces contacta bastante hombre”
Nancy Ramírez, representante legal, Cazando Infieles
Además, Ramírez resalta el impacto emocional en los hombres, atribuido al machismo y el ego herido, donde ha presenciado más llanto masculino que femenino ante las pruebas de engaño.
“Al hombre le da muy duro la infidelidad, que lo engañen, porque es su ego, el machismo, le duele. Yo he visto llorar más hombres que mujeres”
Nancy Ramírez, representante legal, Cazando Infieles
Esta tendencia refleja un fenómeno social creciente en Colombia, donde la desconfianza en las relaciones impulsa un negocio consolidado con décadas de trayectoria, ofreciendo pruebas irrefutables que pueden cambiar vidas para siempre.

















