La Fiscalía Quinta Delegada ante la Corte Suprema de Justicia abrió una indagación preliminar contra el gobernador de Norte de Santander, William Villamizar, por presuntos vínculos con el asesinato del periodista Jaime Vásquez, ocurrido el 14 de abril de 2024 en Cúcuta. Vásquez, quien había denunciado abiertamente corrupción en procesos de extinción de dominio que involucraban al gobernador, a su familia y aliados, fue acribillado a tiros en una cafetería de la capital nortesantandereana, en un crimen que conmocionó al país por su brutalidad y el contexto de amenazas previas contra el comunicador.
El presunto sicario, José Alejandro Arias, conocido con alias como el Chueco, Pure, Cari o el Cojo, fue capturado apenas 48 horas después del homicidio, gracias a una reconstrucción basada en interceptaciones telefónicas, videos de cámaras de seguridad y declaraciones que lo ubican siguiendo a Vásquez desde su casa hasta el lugar del atentado. Arias, quien presenta características físicas coincidentes como ser zurdo y tener una cojera notoria, ha sido vinculado a la banda sicarial AK47 con nexos al Tren de Aragua, y en sus audios entregados a la Defensoría del Pueblo y la Fiscalía, pidió interceder ante Villamizar y el alcalde de Cúcuta, Jorge Enrique Acevedo. Además, señaló al empresario Julio César Casas, condenado previamente a 18 años de prisión por explotación sexual y uso de menores, como responsable de orquestar el crimen por una deuda de 600 millones de pesos prometidos por el asesinato, aunque Casas niega cualquier participación.
Denuncias que precedieron al crimen
Jaime Vásquez se había convertido en una voz crítica contra la corrupción en Norte de Santander, particularmente en un proceso de extinción de dominio donde acusaba directamente a Villamizar y sus allegados. El periodista dejó copias de documentación con personas de confianza antes de su muerte, lo que impulsó una investigación priorizada por la Unidad Especial de la Fiscalía para homicidios de comunicadores, que luego pasó a la Fiscalía Delegada ante la Corte Suprema. Aunque Vásquez contaba con un esquema de protección de la Unidad Nacional de Protección acompañado de un escolta, en el momento del atentado se encontraba solo, lo que facilitó el ataque en medio de una ola de violencia que dejó nueve homicidios en Cúcuta entre el 13 y el 14 de abril.
“Él no ha soltado la sopa”
José Alejandro Arias, presunto sicario, en referencia a un intermediario.
“Yo lo que quiero es solucionar esto… yo nunca quise el trabajo, yo creo que arriesgué mi vida”
José Alejandro Arias, presunto sicario.
La pesquisa se sustenta en fuentes primarias como la Fiscalía General de la Nación, incluyendo audios, declaraciones y grabaciones atribuidas a Arias, así como videos de cámaras de seguridad e interceptaciones telefónicas. Medios secundarios como W Radio y el periodista Daniel Coronell han respaldado los hechos con registros policiales, aunque la indagación se encuentra en etapa preliminar, con Arias como presunto sicario y sin imputaciones formales aún contra los investigados principales.















