Jean Claude Bossard, un colombo-francés de 30 años recién graduado como administrador de empresas, fue asesinado a balazos durante un intento de robo en el barrio Chicó Navarra de Usaquén, Bogotá, específicamente en la avenida 19 con calle 108, el martes 2 de diciembre. El joven salió de su casa alrededor de las 10:00 de la mañana con la intención de almorzar con compañeros de trabajo, pero fue interceptado por dos sujetos en una motocicleta con placas falsas que tenía antecedentes de robos en la ciudad. Tras intimidarlo con un arma de fuego, Bossard resistió el hurto y en el forcejeo recibió dos disparos que le costaron la vida, en un caso clasificado como hurto calificado que terminó en homicidio.
La familia de la víctima, que había viajado desde Barranquilla para celebrar su cumpleaños número 30, vivió la tragedia el mismo día en que planeaban festejarlo, sepultándolo horas después. Uno de los agresores, un adolescente de 16 años, fue capturado e imputado esa misma tarde del 3 de diciembre por homicidio agravado, porte y tráfico de armas de fuego, así como tentativa de hurto calificado, aunque rechazó el cargo de falsedad en marca alusiva por las placas adulteradas de la moto. Un juez de control de garantías lo trasladó a un centro especializado para menores, mientras su cómplice permanece en fuga.
El lamento de un padre destrozado
En una velatón realizada la noche del 3 de diciembre, el padre de Jean Claude Bossard, visiblemente conmovido, relató los últimos momentos de su hijo y lanzó duras críticas al sistema judicial y la reincidencia delictiva en el país. Recordó cómo ese fatídico día su hijo le había dicho que no almorzaría con él por compromisos laborales y que iría a pie porque su motocicleta estaba en el taller.
“Ese día salió de la casa a las 10:00 a. m., y me dijo, no voy a almorzar contigo porque tengo trabajo, tengo unas pólizas que hacer, y le dije, ¿te vas en la moto? Y me dijo, no, me voy a pie, porque la moto la tengo en el taller”.
Padre de Jean Claude Bossard
Con la voz quebrada, el padre expresó el dolor de enterrar a su hijo en su cumpleaños: “Yo estaba precisamente en Bogotá porque vine que cumplía 30 años, una ocasión especial. Y en su cumpleaños lo voy es a enterrar. Eso es muy duro. Y a los padres que les pasa esto, no hay derecho que siga pasando”.
“Algún político tiene que pasar una ley, una ley sencilla que diga que a las cuatro o cinco entradas son cinco años de cárcel, firme”.
Padre de Jean Claude Bossard
Criticó con vehemencia el tratamiento legal a los menores infractores: “El hombre que le disparó tenía 16 años y dizque es un niño. Un niño con un arma no es un niño, es un asesino. Tenemos que empezar por llamar las cosas como son”, y concluyó con un mensaje de perdón en medio de su duelo: “Mi vida se partió en dos. Me queda una hija… pero se me fue mi gasolina. Perdonen a todos, y gracias”.
Un apasionado costeño de las motos y el emprendimiento
Jean Claude Bossard era un costeño apasionado que amaba Barranquilla, donde estudió en el Liceo Alemán, se convirtió en hincha del Junior y cursó aviación antes de mudarse a Bogotá para graduarse en administración de empresas. Entusiasta del karting, las motocicletas por encima de todo y el emprendimiento, su muerte representa una pérdida irreparable para su familia y seres queridos, en un contexto de creciente inseguridad que ha cobrado innumerables vidas en la capital, según investigaciones de la Fiscalía General de la Nación y el Sistema de Responsabilidad Penal para Adolescentes.











