En un tenso debate en la Cámara de Representantes de Colombia, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, rechazó con furia las acusaciones del representante a la Cámara Juan Manuel Cortés, quien lo señaló de realizar negociaciones secretas «por debajo de la mesa» con alias Calarcá, líder de las disidencias de las Farc EMC. El intercambio ocurrió durante la sesión dedicada a la moción de censura contra Sánchez, promovida en parte por Cortés y enmarcada en el contexto de los bombardeos ordenados por el presidente Gustavo Petro contra el frente liderado por alias Iván Mordisco, que resultaron en la muerte de menores de edad.
Las acusaciones de Cortés se basan en un informe periodístico que reveló supuestos vínculos de alias Calarcá con funcionarios estatales, miembros de las Fuerzas Militares y la Dirección de Inteligencia Nacional, incluyendo la filtración de datos sensibles sobre movimientos del Ejército. Sánchez, en su intervención durante el turno otorgado por la mesa directiva, exigió respeto invocando el artículo 74 de la Ley Quinta del 92 y negó categóricamente ser un delincuente, mientras defendía su trayectoria de 35 años de servicio, tres maestrías, especializaciones y experiencias en combate, como balas cerca de la cabeza a los 23 años y la pérdida de un hermano. Además, lamentó las cifras aterradoras contra la fuerza pública: 153 héroes asesinados y 673 heridos.
El duro señalamiento del opositor
Cortés, firmante de la moción de censura, criticó duramente la gestión de Sánchez, cuestionando que un ministro castrense no haya fortalecido a la fuerza pública en medio de esas pérdidas humanas devastadoras, y lo acusó directamente de pactar en secreto con alias Calarcá, un bandido responsable de intimidaciones armadas para influir en elecciones presidenciales y obligar a poblaciones en varios departamentos a grabar su apoyo forzado.
“Pensamos que un ministro castrense iba a fortalecer a la fuerza pública, pero qué tristeza que no fue así. No podemos ignorar las cifras aterradoras en contra de nuestra fuerza pública: 153 héroes asesinados y 673 heridos. Mientras tanto, usted por debajo de la mesa haciendo negociaciones con alias Calarcá, un bandido que le ha hecho daño a este país, que está obligando con sus armas a votar a un candidato por la presidencia de la República, que está intimidando a varias poblaciones de varios departamentos donde él hace actos delincuenciales y les está ordenando que ese día se tienen que grabar”
Juan Manuel Cortés, Representante a la Cámara
La vehemente defensa del ministro
Sánchez, quien se presentó como un civil de origen humilde —hijo de una maestra y un padre constructor, transportador y comerciante— rechazó el estigma contra militares retirados y enfatizó que su designación mantiene el espíritu civilista del cargo. Recordó que la posición de comandante supremo de las Fuerzas Armadas recae en el presidente de la República, Gustavo Petro, y exigió respeto tanto personal como a su investidura.
“El artículo 74 de la Ley Quinta del 92 habla sobre el respeto a los citantes. Ese respeto se mide de diferentes maneras, pero voy a enfocarme en dos; una de ellas tiene que ver con el representante Cortés, que mencionó que ‘el ministro de Defensa estaba jugando por debajo de la mesa con Calarcá’. Representante, yo le pido respetuosamente que me respete a mí y que respete mi cargo. No soy ningún delincuente”
Pedro Sánchez, Ministro de Defensa
“Yo ya soy retirado y no hay que estigmatizar a los miembros de la fuerza pública como si no pudiéramos ejercer este cargo. Yo vengo de la población civil, no vengo de otro planeta. Yo nací en el seno de una mamá maestra, de un padre que fue inicialmente constructor, luego transportador y comerciante. ¿Por qué tienen que castrar a una persona, a un militar o a un retirado, para que ejerza este cargo? Además, esto no pierde el espíritu civilista”
Pedro Sánchez, Ministro de Defensa
“Uno no puede estigmatizar a quien ha servido 35 años, hizo tres maestrías, varias especializaciones, es más, me pasaron disparos cerca a la cabeza cuando tenía 23 años, perdí a un hermano, y sigo con las botas puestas”
Pedro Sánchez, Ministro de Defensa
El debate pone en evidencia las profundas divisiones políticas en torno a la política de seguridad del gobierno Petro, con la moción de censura contra Sánchez como epicentro de críticas por los controvertidos bombardeos y las presuntas conexiones con disidencias armadas, mientras el ministro clama por respeto a su larga hoja de servicio y niega cualquier irregularidad en su gestión.















