David Rúa, un estudiante de 18 años del Liceo Antioqueño de Bello y uno de los pocos sobrevivientes del trágico accidente de bus escolar ocurrido en la madrugada del domingo 14 de diciembre en la vía entre Remedios y Segovia, en Antioquia, reveló detalles estremecedores sobre las fallas mecánicas que precedieron a la caída del vehículo a un abismo de 80 metros. El bus, que transportaba a jóvenes graduados de regreso a Medellín tras un evento en Tolú, dejó un saldo de 17 muertos, incluyendo 16 estudiantes y el conductor, además de más de 20 heridos.
Según el testimonio de Rúa, el vehículo presentó tres fallas mecánicas críticas antes del siniestro: problemas en la batería, el aire acondicionado y el motor. Los pasajeros observaron reparaciones temporales en la batería antes de reanudar el viaje, pero las dificultades persistieron. Además, denunció que la conducción se realizó a altas velocidades, estimadas en más de 100 kilómetros por hora tanto en el trayecto de ida como de vuelta, y que la puerta de ingreso permaneció abierta durante todo el regreso debido a la falta de aire acondicionado, agravando las condiciones precarias a bordo.
El angustiante relato del sobreviviente
David Rúa describió con precisión los momentos previos al accidente, señalando que al ingresar al bus no había ventilación alguna, lo que confirmó las fallas reportadas por los propios responsables del vehículo.
«El bus presentó unas fallas. Presentó unas fallas mecánicas, que fueron 3 en ese momento, las cuales fueron de batería, de aire acondicionado y de motor. Ellos mismos dijeron que habían sido estas tres fallas, puesto que entramos al bus, primeramente, y no había ningún tipo de ventilación.»
David Rúa, sobreviviente
Tras la caída, Rúa logró verificar que podía mover todas sus extremidades y salió a la parte superior del bus, donde escuchó los lamentos y gritos de sus compañeros atrapados bajo las partes del vehículo retorcido. Intentó rescatarlos, pero la situación era desesperada. La demora en los auxilios fue otro factor crítico: alrededor de una hora transcurrió antes de que el primer tractocamión detuviera su marcha, a pesar de que más de 100 vehículos pasaron por el lugar sin parar.
«Pasaron alrededor de una hora antes de que parara el primer tractocamión, una tractomula que llegó a parar. Ninguno paraba, alrededor de 100 vehículos y por ahí pasaron y ninguno paraba.»
David Rúa, sobreviviente
«La conducción del vehículo en todo momento fue de altas velocidades, tanto de ida para Tolú como de venida. Me atrevería a decir que a más de 100 kilómetros por hora. Y cabe también aclarar es que debido a la falta del aire acondicionado (…) la puerta de ingreso hacia el bus se mantuvo abierta durante todo el transcurso de venir hacia Medellín.»
David Rúa, sobreviviente
«Me fijo en que puedo moverme completamente, puedo mover mis piernas, mis brazos, todas mis extremidades. Intento salir de ahí y lo logro, salgo a la parte superior del bus y empiezo a escuchar los lamentos, los gritos, los pedidos de ayuda, los lamentos.»
David Rúa, sobreviviente
Los heridos fueron atendidos en varios centros médicos, incluyendo el Hospital San Vicente de Paúl de Remedios, el Hospital de Segovia, el Hospital Pablo Tobón Uribe y la Clínica Las Américas en Medellín. El informe inicial de Medicina Legal confirmó las 17 víctimas fatales, y las autoridades mantienen en curso las investigaciones para determinar las causas exactas del accidente, que podrían involucrar no solo las fallas mecánicas y la velocidad excesiva, sino también posibles negligencias en el mantenimiento y la respuesta de emergencia.











