Las autoridades han identificado a alias «Johana» como la líder de redes de apoyo del Ejército de Liberación Nacional (ELN) que utiliza filtraciones de bases de datos oficiales para planificar ataques selectivos contra miembros de la Fuerza Pública, especialmente aquellos en retiro o vacaciones. Fuentes de inteligencia militar señalan que esta mujer coordina acciones en regiones como Antioquia, Chocó y partes de Córdoba, donde se encuentra localizada actualmente con desplazamientos frecuentes hacia Antioquia, al mando de un grupo armado de aproximadamente treinta hombres.
La identificación de Johana se logró mediante interceptaciones telefónicas, testimonios de fuentes humanas y el descifrado de códigos en las comunicaciones del ELN. Esta red emplea mujeres para verificar la identidad de los objetivos, confirmando si pertenecen a instituciones militares o policiales que el grupo guerrillero tiene en la mira, en medio de un conflicto armado que supera las seis décadas en Colombia, con diálogos de paz estancados bajo el gobierno de Gustavo Petro, interrupciones en el cese al fuego y la persistencia de disidencias de las Farc.
Filtraciones graves que exponen a uniformados
La filtración de estas bases de datos representa una amenaza directa para la Fuerza Pública, motivando investigaciones internas para rastrear la ruta de la información y detectar posibles colaboraciones desde adentro. El ELN busca consolidar control territorial frente a otros actores armados ilegales, mientras Johana dirige operaciones armadas específicas contra uniformados. El temor entre los miembros activos y retirados ha llevado a medidas de autoprotección y un fortalecimiento de la contrainteligencia militar.
«No descartamos que utilice a mujeres que llaman la atención para poder confirmar los objetivos, es decir, verificar que las víctimas sí pertenezcan a alguna institución a las que tienen en la mira».
Fuente de inteligencia militar
«Tenemos información preliminar que nos indica de dónde pudo haber salido estas bases de datos, pero estamos recopilando los elementos materiales probatorios para iniciar los procesos disciplinarios, pero también judiciales porque es sumamente grave estas filtraciones».
Fuente de inteligencia militar
Las investigaciones continúan para determinar el origen exacto de las filtraciones, con el fin de iniciar procesos disciplinarios y judiciales, en un contexto donde el acuerdo de paz con las Farc en 2016 no ha detenido la violencia, y los esfuerzos con el ELN enfrentan crisis recurrentes que agravan la inseguridad en estas zonas del país.










