El precio del dólar en Colombia cerró el 26 de diciembre de 2025 en $3.715,59, registrando una subida de $8,65 respecto a la TRM de $3.706,94, mientras analistas como Daniel Londoño, country manager de Global66; Diego Montañez-Herrera, consultor independiente; Alejandro Sánchez, asociado de Divisas de Credicorp Capital, y Juan Pablo Vieira, CEO de JP Tactical Trading, pronostican un comportamiento lateral con sesgo bajista para los últimos días del año y los inicios de enero de 2026. Este cierre se dio en un contexto de presiones bajistas derivadas del debilitamiento global del dólar y la posible monetización gubernamental, con el mercado colombiano atento a factores como la política monetaria de la FED, la inflación, el déficit fiscal y la volatilidad del índice DXY.
Durante la última semana, el dólar se mantuvo en un rango entre $3.685 y $3.840, con un promedio cercano a $3.717, y para el 28 de diciembre se negociaba en compra a $3.688 y venta a $3.815,08. En lo que va del año, la divisa estadounidense ha descendido entre un 15% y un 16%, tocando un mínimo anual de $3.707 no visto desde junio de 2020 y un cierre bajo de $3.606,90. Esta revaluación del peso colombiano responde al debilitamiento sostenido del DXY, que se sitúa sobre los 98 puntos, junto con la caída del petróleo Brent a USD62 por barril, la inflación en Estados Unidos de noviembre en 2,7% y las tasas de la FED en un rango de 3,5% a 3,75%.
Factores internos presionan el mercado cambiario
En el ámbito local, la inflación de noviembre de 2025 en Colombia se ubicó en 5,3% según el Dane, con un déficit fiscal estimado en 6,2% y tasas de interés en 9,25%. La reciente operación del Gobierno con Pimco por USD6.000 millones, equivalente a $23 billones, abre la puerta a una posible monetización de hasta USD4.000 millones a través del mercado cambiario, lo que genera presión vendedora. Además, la alta volatilidad se ve agravada por advertencias de la Contraloría sobre recortes en el gasto para 2026, riesgos fiscales y tensiones geopolíticas externas, con el cierre del año bajo vigilancia por posibles rebotes hacia $3.800 o $3.810.
“El escenario para los próximos días apunta a un comportamiento lateral con sesgo bajista, condicionado al sentimiento global y datos locales”
Daniel Londoño, country manager de Global66
Los expertos anticipan una posible baja adicional a rangos de $3.660 a $3.690, recomendando ventas cerca de $3.865 y compras en correcciones hacia $3.680. El debilitamiento del DXY ha sido clave en el impulso al peso durante todo el año, mientras el Gobierno evalúa estrategias para manejar sus compromisos financieros.
“El DXY, que mide la fuerza global del dólar, se ha debilitado todo el año, impulsando al peso”
Diego Montañez-Herrera, consultor
“El Gobierno, con la operación reciente que hizo con el inversor Pimco, abría la posibilidad de que estuviera monetizando parte de esos recursos. En principio, podrían ser otros hasta USD4.000 millones que se podrían monetizar a través del mercado cambiario”
Alejandro Sánchez, asociado de Divisas de Credicorp Capital
Para los inversionistas, las estrategias se centran en el corto plazo, con ventas en rebotes entre $3.820 y $3.890, y compras en correcciones de $3.720 a $3.680 para compromisos de máximo dos meses, ya que no se han roto niveles clave. El mercado permanece cauto ante la intersección de dinámicas globales e internas que podrían definir la tendencia en el arranque de 2026.
“Mantenemos la estrategia de ir vendiendo corto plazo en el rango de techo cualquier rebote entre los $3.820–$3.890, y comprando correcciones entre los $3.720–$3.680 para compromisos de máximo dos meses, porque aún no rompemos niveles clave”
Juan Pablo Vieira, CEO de JP Tactical Trading










