El presidente de Colombia, Gustavo Petro, anunció el 29 de diciembre un aumento del 23,7 por ciento en el salario mínimo para 2026, elevándolo a dos millones de pesos incluyendo el auxilio de transporte, una medida que generó celebraciones inmediatas entre miembros del oficialismo como el ministro del Interior Armando Benedetti, la senadora Martha Peralta, la senadora del Partido Comunes Sandra Ramírez, la exministra de Salud Carolina Corcho, la representante a la Cámara Mafe Carrascal del Pacto Histórico, el exministro de Relaciones Exteriores Luis Gilberto Murillo, la representante Susana Boreal y el presidente de la Cámara de Representantes Julián López del Partido de la U. El anuncio se realizó mediante una alocución presidencial y publicaciones en redes sociales como X, con el objetivo de garantizar una vida digna para los trabajadores y cubrir las necesidades básicas de las familias colombianas.
De acuerdo con las cifras reveladas, el salario base ascenderá a 1.750.905 pesos, sumado a un auxilio de transporte de 249.095 pesos, para totalizar los dos millones de pesos. Esta decisión busca contrarrestar la canasta básica familiar, estimada en 3,2 millones de pesos según Benedetti, considerando que un salario mínimo debe sostener a al menos una familia de cuatro personas con un promedio de 1,5 trabajadores. Pese a las reacciones negativas de la oposición y economistas que alertan sobre posibles crisis económicas, el gobierno destaca que se trata de una promesa cumplida por Petro para promover la justicia social en un país donde millones ganan por debajo del mínimo.
Celebraciones en el oficialismo y defensa de la medida
Las reacciones en redes sociales fueron inmediatas y entusiastas. La senadora Martha Peralta respaldó la decisión enfatizando la necesidad de dignidad laboral.
«El salario mínimo será de 2 millones de pesos con auxilio de transporte. Totalmente de acuerdo con nuestro Presidente @petrogustavo, trabajar tiene que alcanzar para vivir en dignidad. NO SE DEJEN ENGAÑAR: Subir el salario mínimo no debilita la economía ni destruye el empleo, eso ya lo demostraron los hechos. Lo que sí quiebra al país es un modelo que normalizó la pobreza laboral mientras unos pocos acumulan ganancias absurdas. Colombia no puede seguir con salarios de miseria. Lo justo, lo necesario y lo viable es dignidad para el pueblo trabajador».
Martha Peralta, senadora
Sandra Ramírez, senadora del Partido Comunes, calificó la noticia como urgente y positiva para la clase trabajadora.
«URGENTE. Buena noticia. En 2 millones de pesos (incluido auxilio de transporte) quedó el salario mínimo para el 2026. Así lo anunció el presidente @petrogustavo. Este Gobierno sigue demostrando que la clase trabajadora merece salarios dignos y vitales».
Sandra Ramírez, senadora del Partido Comunes
Armando Benedetti, ministro del Interior, celebró el incremento explicando su lógica económica en un video y mensaje en X, aludiendo a las críticas de economistas como «loras mojadas repitiendo teorías económicas».
«¡Felicidades, clase trabajadora y obrera de este país! Salió por fin el salario mínimo. Salió el 23%, lo justo para la clase obrera. ¿Por qué el 23%? Resulta que la canasta básica vale tres punto dos millones de pesos y se debe tener uno punto cinco personas para que se llegue a esa canasta básica para cuatro personas. (…) La gente que más se está quejando hoy es el que menos empleado tiene. Ahora va a haber mayor capacidad de pago, mayor poder adquisitivo, mayor plata en los bolsillos de la gente. Así que felicidades. Vamos pa’ lante. Tenemos tronco de presidente. Qué buena intervención».
Armando Benedetti, ministro del Interior
Carolina Corcho, exministra de Salud, resaltó el impacto en las familias que sostienen el país.
«Un salario para la vida digna de la familia y la esperanza del trabajador. Para honrar, por fin, esa semilla fundamental de la sociedad: la que siembra cuidados, enseña con paciencia, educa con amor y sostiene a los demás. Un salario para recuperar lo que, durante demasiados años, se les ha negado a quienes sostienen el país con sus manos».
Carolina Corcho, exministra de Salud
Mafe Carrascal, representante del Pacto Histórico, defendió la medida contra los «biempensantes» y la vinculó a la redistribución del PIB.
«Están dando alaridos los biempensantes por el aumento del salario mínimo. (…) mientras la clase trabajadora tenga plata en el bolsillo toda la economía se beneficia, más consumo redunda en más empleos. Este debate es el mismo que se dio en el Congreso con la Reforma Laboral: (…) Por supuesto que el aumento del salario mínimo es una medida de redistribución del PIB, es una medida de justicia».
Mafe Carrascal, representante a la Cámara del Pacto Histórico
Luis Gilberto Murillo aplaudió el fortalecimiento del salario en un contexto de bajos ingresos.
«Celebro la decisión del Gobierno de fortalecer el salario mínimo de los trabajadores. En un país donde millones ganan menos del mínimo, ese ingreso debe permitir vivir con dignidad».
Luis Gilberto Murillo, exministro de Relaciones Exteriores
Susana Boreal citó al presidente para subrayar el carácter familiar del salario.
«‘El salario mínimo debe garantizar condiciones de vida digna y ajustarse a otras variables económicas (…) El salario no es individual, es familiar, y tiene que permitir cubrir todas las necesidades básicas’. Celebra la clase trabajadora colombiana».
Susana Boreal, representante a la Cámara
Finalmente, Julián López, presidente de la Cámara de Representantes, la calificó como histórica.
«El incremento del 23,7% en el salario mínimo para el año 2026, es una medida histórica que promueve condiciones de justicia y dignidad para nuestros trabajadores (…) Gracias Presidente».
Julián López, presidente de la Cámara de Representantes del Partido de la U
Este anuncio representa un paso clave en la agenda social del gobierno de Petro, que enfrenta debates polarizados sobre su impacto en la economía, pero que el oficialismo presenta como esencial para romper con la pobreza laboral heredada de modelos anteriores.















