Bogotanos que buscan escapar de la capital para celebrar el Año Nuevo 2025 tienen a su alcance una variedad de destinos cercanos repletos de naturaleza, cultura y festividades, como Guatavita a solo 57 kilómetros con sus 2.680 metros sobre el nivel del mar, Villa de Leyva a unas tres horas de viaje, y el Parque Nacional Natural Chingaza a 50 kilómetros, según recomendaciones de Colombia Travel y con créditos de la Alcaldía de Guatavita, Colprensa, Booking para precios de hospedaje, Parques Nacionales Naturales de Colombia y Colparques. Estos lugares en Cundinamarca, Boyacá y Tolima, muchos de ellos Pueblos Patrimonio, ofrecen recorridos ancestrales, festivales de luces, senderos para avistamientos de fauna como venados cola blanca, parapente y eventos navideños, ideales para quienes desean combinar tradición muisca, arquitectura colonial y paisajes andinos en fin de año.
La región andina se prepara con eventos especiales como avistamientos de ovnis en Peña de Juaica entre Tabio y Tenjo, rituales muiscas en la laguna sagrada de Guatavita con recorridos guiados, y el Festival de las Luces en Villa de Leyva por el Día de la Inmaculada Concepción en diciembre, donde faroles y velas iluminan balcones coloniales junto a fuegos artificiales. Otros sitios como Monguí a más de 220 kilómetros permiten acceder al Páramo de Ocetá con sus calles empedradas y ferias comunitarias, mientras Sopó a 35 kilómetros ofrece vuelos tándem en parapente por 230.000 pesos durante 20 minutos con vistas al embalse Tominé, la Laguna de Guatavita y la sabana de Bogotá.
Accesos y opciones de hospedaje accesibles
El acceso a estos destinos es mayoritariamente por automóvil vía La Calera a 18 kilómetros y 2.600-3.000 metros de altura con 14 grados Celsius, Autopista Norte o entradas rurales, como en Choachí a 38 kilómetros y 1.923 metros sobre el nivel del mar con senderos ecológicos, baños termales y alumbrados navideños. En Chingaza, que abarca áreas de Cundinamarca y Meta, son obligatorias las reservas con tres días de anticipación para senderos como Sua Sie, lagunas Siecha y Chingaza, sin alimentos ni plásticos de un solo uso permitidos. Fusagasugá está a 69,4 kilómetros con clima cálido y eventos culturales en espacios verdes, Peña de Juaica a 3.100 metros y 45-60 minutos de Bogotá tiene relatos de ovnis pero acceso restringido a la cima, La Calera celebra con mercadillos y decoraciones luminosas, mientras Villeta a dos horas y 26 grados Celsius cobra peajes como Siberia por 12.200 pesos y Corzo por 10.000 pesos en ida y vuelta, y Carmen de Apicalá a 3,5 horas con 30 grados Celsius ofrece fincas para grupos por 2.000.000 pesos.
Los costos de hospedaje son accesibles, rondando los 200.000 pesos para dos personas por dos noches en Guatavita, Villeta y Carmen de Apicalá, y 280.000 pesos en Villa de Leyva donde se pagan cuatro peajes como Los Andes, Roble y Albarracín y Sáchica. Estas alternativas permiten a los bogotanos disfrutar de un fin de año en entornos de tradición y naturaleza, con énfasis en la preservación ambiental y la inmersión cultural promovida por entidades como Parques Nacionales Naturales de Colombia.










