En Bogotá, durante una rueda de prensa, el ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, junto al ministro de Hacienda, Germán Ávila, y en representación del presidente Gustavo Petro, entregaron los detalles del decreto presidencial que fija el salario mínimo para 2026 en dos millones de pesos, compuesto por una base de 1.746.880 pesos más el auxilio de transporte, lo que representa un incremento del 23 por ciento respecto al actual.
Esta medida, basada en los principios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), busca responder a la demanda de justicia distributiva y dinamizar la economía nacional, estimando un efecto inflacionario de apenas 0,6 puntos porcentuales. El gobierno de Petro ha duplicado el salario mínimo que recibió en un millón de pesos al asumir el mandato, logrando sacar de la pobreza a 1,3 millones de colombianos por la vía de los ingresos y no mediante programas asistenciales. Aunque la OIT recomendaba un aumento del 28 por ciento para cerrar la brecha con el salario vital, el Ejecutivo optó por un 23 por ciento para avanzar de manera progresiva, dejando el resto para vigencias futuras.
Una nueva era en la política salarial
El anuncio marca un cambio profundo en la política salarial de Colombia, revirtiendo las prácticas previas de reducción de derechos laborales y tercerización, e inaugurando una discusión alineada con estándares internacionales. Sanguino enfatizó que esta decisión no es caprichosa, sino parte de un esfuerzo por mantener incrementos sostenidos superiores al cinco por ciento anual, impulsando el consumo de los hogares, la demanda agregada y la producción.
«Estamos inaugurando una nueva era en la discusión del salario mínimo en Colombia. Hay un antes y un después.»
Antonio Sanguino, Ministro de Trabajo
Por su parte, Ávila destacó la necesidad de un avance significativo en la capacidad de consumo para sostener el crecimiento económico. El ministro de Trabajo añadió que el incremento dinamizará la economía, ya que el ingreso adicional de los trabajadores generará mayor consumo y estimulará la producción, citando como referencia la experiencia de Brasil bajo los gobiernos de Luiz Inácio Lula da Silva, donde el salario mínimo creció casi un 100 por ciento con inflación estable.
«El incremento en el salario mínimo dinamizará la economía. El ingreso adicional genera mayor consumo de los hogares, incrementa la demanda agregada y estimula la producción.»
Antonio Sanguino, Ministro de Trabajo
«A la fecha, con esta política, hemos logrado sacar de la pobreza un millón trescientos mil colombianos por la vía de los ingresos y no por la vía de los programas remediales.»
Antonio Sanguino, Ministro de Trabajo
Para mitigar los efectos en micro y pequeñas empresas, el gobierno prepara un paquete de medidas en conjunto con el Ministerio de Hacienda. Sanguino precisó que el Ejecutivo prefiere un cierre progresivo de la brecha salarial, con una decisión significativa pero no total en esta ocasión.
«Lo que estamos buscando en este momento es mantener un incremento sostenido superior al 5 % y eso solamente lo podemos lograr en la medida en que haya un avance significativo en la capacidad de consumo, en el crecimiento de la demanda agregada que impulse el aparato productivo.»
Germán Ávila, Ministro de Hacienda
«Desde el Gobierno hemos planteado que preferimos que ese cierre de brecha se haga progresivamente, por supuesto, con una decisión, digamos, significativa del cierre de esa brecha, de tal suerte que el incremento no sea del 28 sino del 23% y dejar el resto del cierre de esa brecha entre salario mínimo y salario vital para vigencias posteriores.»
Antonio Sanguino, Ministro de Trabajo










