Los hinchas de Independiente Santa Fe han iniciado una protesta silenciosa contra la directiva del club mediante la baja compra de abonos para el primer semestre de la temporada 2026, con solo 600 personas confirmadas hasta el momento. Esta inconformidad se debe principalmente a los precios elevados de las localidades en el Estadio El Campín de Bogotá, que cubren únicamente nueve partidos de la Liga BetPlay y la final de la Superliga, excluyendo la fase de grupos de la Copa Libertadores, un objetivo clave para el equipo dirigido por el técnico Pablo Repetto. La situación ha sido destacada por el periodista Miguel París, quien resalta el descontento ante la ausencia de fichajes nuevos y los costos comparados con campañas anteriores.
Los precios de los abonos varían significativamente según la zona: en Lateral Sur para antiguos abonados oscilan entre 457.000 y 518.000 pesos; en Occidental General, de 772.000 a 875.000 pesos; las nuevas localidades Occidental Preferencial, Platea Alta y Baja llegan hasta 1.289.000 pesos; mientras que en Oriental General van de 490.000 a 555.000 pesos, y en Oriental Platea y Preferencial, entre 648.000 y 735.000 pesos. Esta escalada ha impactado las finanzas del club, que se encuentra bajo la ley de reorganización por deudas acumuladas, en un momento en que la afición mostró un apoyo masivo durante las temporadas 2024 y 2025, aunque el título de la Liga BetPlay se escapó en los cuadrangulares recientes.
Retos en la pretemporada y movimientos en la plantilla
La pretemporada se reanudará el fin de semana del 3 y 4 de enero, con la Superliga programada contra Junior los días 15 y 21 del mismo mes, en medio de la incertidumbre por la Copa Libertadores 2026. En cuanto a la plantilla, se confirmó la baja de Harold Santiago Mosquera, mientras se esperan incorporaciones como Luis Palacios, Franco Fagúndez y Nahuel Bustos. Además, el arquero Joan Castro pasará al Internacional de Bogotá por criterios económicos, según explicó su representante Lucas Restrepo en Caracol Radio. El equipo también tiene agendado un amistoso de pretemporada frente a Táchira.
Esta protesta silenciosa no solo refleja el malestar de los hinchas por la gestión económica y deportiva, sino que podría complicar los planes financieros del club en un año decisivo, donde la clasificación a la Copa Libertadores representa la principal aspiración para recuperar la confianza de la tribuna cardenal.















