En el corregimiento de Filo el Gringo, zona rural de El Tarra en el Catatumbo, Norte de Santander, disidencias de las Farc lanzaron ataques con drones cargados de explosivos contra viviendas presuntamente usadas como refugios por el ELN, dejando al menos cinco heridos, entre ellos dos menores de edad. Estos hechos, cuyas imágenes comenzaron a circular en redes sociales el 31 de diciembre, provocaron el desplazamiento forzado de al menos 150 personas, incluyendo 41 niños, niñas y adolescentes, y el confinamiento de más de 500 habitantes que no pueden abandonar el territorio en condiciones seguras, según reportó la Federación Nacional de Personerías de Colombia (Fenalper).
La ofensiva se enmarca en la escalada de enfrentamientos entre las disidencias de las Farc y el ELN por el control territorial en la región del Catatumbo, donde la tensión ha aumentado notablemente y podría derivar en nuevos desplazamientos masivos similares a los ocurridos hace un año por choques análogos. Las comunidades afectadas han denunciado daños materiales visibles en publicaciones de redes sociales como X y han solicitado urgentemente la habilitación de un corredor humanitario para atender la creciente crisis.
Graves violaciones a los derechos humanos
Fenalper ha alertado sobre la exposición de la población civil a hostilidades que constituyen serias violaciones al Derecho Internacional Humanitario, enfatizando que los civiles no son parte del conflicto armado. La entidad ha exigido medidas inmediatas de protección, la activación plena de rutas humanitarias y de atención a víctimas, así como una presencia institucional coordinada en el territorio para garantizar los derechos fundamentales, especialmente de niños, niñas y adolescentes.
«Al menos 150 personas han sido desplazadas, entre ellas 41 niños, niñas y adolescentes, y más de 500 personas permanecen confinadas sin posibilidad de abandonar el territorio en condiciones seguras».
Federación Nacional de Personerías de Colombia (Fenalper)
«La población civil no es parte del conflicto armado y el desplazamiento forzado, el confinamiento y la exposición a hostilidades constituyen graves violaciones a los derechos humanos y al Derecho Internacional Humanitario».
Federación Nacional de Personerías de Colombia (Fenalper)
«Exigimos la adopción inmediata de medidas efectivas de protección, la activación plena de la ruta humanitaria y de atención a víctimas, la presencia institucional suficiente y coordinada en el territorio y la garantía real de los derechos fundamentales de las comunidades afectadas, en especial de niños, niñas y adolescentes».
Federación Nacional de Personerías de Colombia (Fenalper)
«Hace un llamado a los actores armados ilegales a cesar de inmediato las acciones contra la población civil y a respetar los principios del Derecho Internacional Humanitario».
Federación Nacional de Personerías de Colombia (Fenalper)
La situación en el Catatumbo agrava una crisis humanitaria persistente, con comunidades a la espera de respuestas urgentes de las autoridades para mitigar el impacto en la población vulnerable y prevenir una mayor escalada de violencia.










