Dermatóloga advierte quemaduras y manchas por baños rituales de Año Nuevo con sol en Latinoamérica

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La dermatóloga Claudia Arenas, consultada por Noticias Caracol, advirtió sobre los graves riesgos cutáneos que representan los baños rituales con hierbas como ruda, albahaca y limón, una tradición popular en países latinoamericanos el 31 de diciembre para atraer prosperidad, amor y salud. Estos rituales, realizados para limpiar energías negativas y dar la bienvenida al nuevo año, pueden causar quemaduras, manchas, infecciones y cicatrices al exponerse al sol inmediatamente después, debido a una reacción química entre las sustancias de las plantas y la radiación ultravioleta.

En el contexto del auge de estas prácticas previas al fin de año e inicio de 2026, Arenas enfatizó que los síntomas como enrojecimiento, ardor, inflamación y ampollas aparecen horas después del baño y la exposición solar, con un mayor peligro para pieles sensibles o con heridas abiertas, donde las plantas podrían introducir hongos y provocar infecciones. Las pigmentaciones resultantes persisten más de cinco o seis meses, y recomendó evitar el sol por al menos dos días, limpiar bien los residuos de la piel y usar fotoprotectores en spray como medidas preventivas.

Riesgos y consecuencias detallados

La experta detalló que estos baños generan una reacción química con la radiación ultravioleta que produce quemaduras en la piel, junto con alergias, irritaciones y posibles cicatrices. En casos de emergencia por quemaduras, aconsejó aplicar agua fría de inmediato para aliviar el daño inicial.

«Cuando uno se hace estos baños y se expone a la radiación ultravioleta, se genera una reacción química que produce una quemadura en la piel».

Claudia Arenas, dermatóloga

«Estos baños pueden producir alergias, irritaciones, quemaduras, manchas e incluso dejar cicatrices. También infecciones si, por ejemplo, entran en contacto con una herida, porque las plantas pueden traer hongos».

Claudia Arenas, dermatóloga

Afortunadamente, los dermatólogos pueden prescribir terapias antiinflamatorias para minimizar el riesgo de pigmentaciones y acortar el proceso inflamatorio, aunque Arenas insistió en que estas pigmentaciones mejoran con el tiempo, pero suelen tardar superior a cinco o seis meses en desaparecer por completo.

«Estas pigmentaciones mejoran y se quitan, pero el tiempo para que desaparezcan suele ser superior a cinco o seis meses».

Claudia Arenas, dermatóloga

«Nosotros podemos prescribir terapias antiinflamatorias que ayudan a minimizar el riesgo de pigmentaciones y acortar el proceso inflamatorio».

Claudia Arenas, dermatóloga

Esta alerta llega en un momento clave para que las personas en Latinoamérica reconsideren estas tradiciones ancestrales y prioricen la salud de su piel ante el sol intenso de fin de año, optando por precauciones que preserven la diversión sin comprometer la integridad cutánea.

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